Moisés respondió: Si tu presencia no ha de acompañarnos, no nos saques de aquí (Ex 33:15).

Moisés tuvo el privilegio de hablar con Dios cara a cara y experimentar la  importancia y la grandeza de Su presencia. En su peregrinaje con el Pueblo de Israel, Dios le ordenó a Moisés que llevara a Su pueblo a la tierra que Él había jurado darles a sus antepasados. Moisés le respondió que solo si la presencia de Jehová le acompañaba el emprendía el viaje y que de lo contrario no los sacara de allí.

Moisés por su relación tan cercana con Dios, estaba convencido que sin Dios a su lado cualquier cosa que él intentara hacer sería en vano.   

La presencia de Dios en nuestras vidas es SALVADORA.

Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo; ¡sálvame por tu misericordia!” (Salmos 31:16)

La presencia de Dios en nuestras vidas es RESTAURADORA.

¡Dios, restáuranos! ¡Haz resplandecer tu rostro y seremos salvos! (Salmos 80:3)

La presencia de Dios da PAZ.

Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz.” (Salmos 29:11)

La presencia de Dios da DESCANSO.

“Jehová le dijo: “Mi presencia te acompañará y te daré descanso.”  (Exodo 33:14)

La diferencia de una creyente con una incrédula, es la presencia de Dios en su vida dirigiéndole, guiándole y haciendo Su voluntad y propósito en su vida.

Andemos pues, con la confianza de que la Presencia de Dios está en medio nuestro. Vivamos sabiendo que sin Él nosotras somos nada, pero con Él lo tenemos  todo.

Oración: Gracias Señor por estar en nosotras y por moverte y manifestarte en medio nuestro. Que nuestro corazón siempre anhele estar cada día más cerca de Tí para experimentar la manifestación de Tu presencia en nuestra vida. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: La Gloria de Dios, JMontaner & Nohemy – http://www.youtube.com/watch?v=Bn6zL3k_VSA