Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. (2 Corintios 3:2-3)

Es asombroso el número de personajes y entre ellos mujeres que se mencionan en la Biblia. Pero más asombroso es el número que a pesar de su mención e importancia, carecen de nombre; como la Samaritana, la viuda de Sarepta, y muchas otras. No obstante, aprendemos por su historia que mas importante que su nombre fue su vida. Vidas redimidas y transformadas por su Salvador.

Estas mujeres son el antes y después, el principio y el fin, de una vida antes y después de Cristo. Son el espejo en el que mujeres como tú y yo nos podemos ver y aprender. Mujeres simples, aparentemente sin mucho o nada que ofrecer, pero extraordinarias en las manos de Dios.

Debemos revivir sus historias, aprender de sus experiencias y profundizar en el conocimiento de nuestro común Salvador. Visitemos sus familias, su situación personal, sus carencias, temores, virtudes y fortaleza. Seguramente encontrarás más de una con quien identificarte.

Amadas, si queremos poder debemos tomar la vida cristiana con seriedad, y regresar al orden y diseño establecido por Dios. Abandonemos las filas del mundo y descubramos juntas lo que hizo a cada una de estas mujeres especial, y porque entre tanta gente, fueron dignas de ser mencionadas en la historia bíblica.

Hoy tienes la oportunidad de empezar a escribir tu historia y cambiar el rumbo incierto y quizás poco significativo que llevas. Quién sabe si mañana es tu historia la que publiquemos en “Mujeres de Fe” de nuestra página web, para la gloria de Dios, inspiración de millares de mujeres alrededor del mundo y enseñanza a las generaciones de jóvenes que se levantan.

Que pueda Dios hacer de cada una de nosotras una Maestra del Bien  y carta digna de ser leída.

Oración: Padre, gracias por la oportunidad de caminar y aprender junto a estas mujeres de fe. Que como carta abierta mi testimonio sea de bendición para tantas mujeres entre las cuales me conduzco cada día. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Mujer de Fe, PAguirre – http://www.youtube.com/watch?v=JqdDuJL5yyg

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