Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. (Lucas 1:28)

La joven María madre de Jesús es un ejemplo maravilloso de virtud para toda mujer, en especial nuestras jóvenes. La misma nos da toda una variedad de enseñanzas valiosas. 

No solo era virgen, sino que contrario a la joven promedio de nuestra época, ella no había conocido varón, manteniéndose pura en toda la extensión de la palabra. Para María, hacer la voluntad de Dios era de suma importancia y la prioridad de su vida. Ella ejemplificó la disciplina de una vida en total obediencia y dependencia de Dios.

En consecuencia, en Lucas 1:28 Dios le envió un mensajero con un mensaje muy importante que reveló aspectos muy importantes de su vida como hizo a las Iglesias de Asia en Apocalipsis:

  • Era “muy” favorecida de Dios
  • El Señor era con ella
  • Era bendita entre las mujeres
  • Fue honrada con la visita de un mensajero celestial de parte de Dios
  • Dios tenía un plan y mensaje muy especial para ella

¡Cuántas bendiciones y privilegios! Sacar un 100% en la evaluación y tener una parte activa en los planes y propósitos de Dios.

Amadas, si queremos que el favor de Dios se manifieste en nuestras vidas debemos:

  1. Dejar la vida vieja
  2. Santificarnos, y
  3. Hacer la voluntad de Dios

Que tengamos nosotras la actitud de María y podamos decir: “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra” (Lc 1:38).

Oración: Padre gracias por aquellas mujeres que te honran. Gracias porque a mí también me quieres usar. Me santificaré para que cuando me evalúes pueda salir aprobada y ser una vasija de honra útil en Tu reino. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Sígueme, Peregrinos y Extranjeros – http://www.youtube.com/watch?v=jNtrU4aXYGw