Uno de los criados avisó a Abigaíl, la esposa de Nabal: «David envió desde el desierto unos mensajeros para saludar a nuestro amo, pero él los trató mal. Esos hombres se portaron muy bien con nosotros. En todo el tiempo que anduvimos con ellos por el campo, jamás nos molestaron ni nos quitaron nada.  Día y noche nos protegieron mientras cuidábamos los rebaños cerca de ellos. Piense usted bien lo que debe hacer, pues la ruina está por caer sobre nuestro amo y sobre toda su familia. Tiene tan mal genio que ni hablar se puede con él.» (1 Samuel 25: 14-17)

Se complican las cosas para Abigaíl. Ahora no solo esta lidiando con un marido difícil, sino que ahora por su ingratitud, Nabal, se ha negado a atender una necesidad de David y sus hombres para pagar el favor que éstos le habían hecho de haber cuidado y protegido a sus criados y ganado.     

Es notable la forma en que los criados recurren a su joven patrona para que use su sentido común y buen juicio e intervenga en la situación.  Al leer estos versos llega a mi mente la descripción de la Mujer Virtuosa de Proverbios 31, cuando en el verso 15 dice lo siguiente: “Se levanta de madrugada, da de comera su familia y asigna tareas a sus criadas”.

Definitivamente que Abigaíl por su sensatez y cordura se ha ganado el respeto de sus criados. Es por esto que acuden a ella cuando ven que aprieta la situación.

En La Biblia encontramos la ordenanza siguiente: “Amos, proporcionen a sus esclavos lo que es justo y equitativo, conscientes de que ustedes también tienen un Amo en el cielo” (Col. 4:1).   Cierto es que la función de “esclavos” o “siervos”  no es similar a la antiguedad.  Sin embargo, el principio es bien aplicable a aquellas relaciones jefe-empleado o dueno de casa-empleado doméstico que abundan hoy en día.

¿Tienes criados, o empleados bajo tu mando?  ¿Es acaso el trato que les dispensas uno que podría considerarse como justo y equitativo? ¿Crees que proyectas la imágen de una jefa o patrona que se interesa por el bien de sus empleados, ganándote la confianza de los mismos?  ¡Este de Abigail, es un ejemplo digno de imitar!

Oracion: Gracias Señor porque en Tu Palabra encontramos todo Tu Consejo. Ayúdanos a reflejar Tu imágen, cualquiera que sea nuestra situación. En el Nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: El Alfarero, RGonzález – http://www.youtube.com/watch?v=9yJ8CYzXVSY