Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén. (Lucas 2:38)

Al conocer Ana en persona al Salvador del mundo, su reacción fue empezar a dar gracias a Dios y hablar del niño a los demás. Nosotras,  al igual que Ana, si hemos conocido a este Salvador, nuestro Dios, que tomó forma de hombre, vino a este mundo, murió por nosotras, llevó  nuestro castigo, para que pudiéramos recibir la justicia suya, también debiéramos dar gracias y hablar de él.

¡El eterno Dios vino en forma humana, a evitar que nos perdiéramos eternamente!

Debemos por tanto, al participar de su redención,  al ser aceptadas por Dios  por medio de Cristo: ¡Contar de su misericordia!, ¡hablar a todos de su gran amor, de la gran redención, de su infinita gloria!  ¡Qué maravillosa obra de redención hemos recibido como regalo, que transformación hemos tenido por medio de Jesucristo! antes solo reflejábamos muerte, ahora vida, ¡la vida que Cristo nos ha dado!

¡Es Dios digno de ser grandemente exaltado por lo que ha hecho, que no nos da lo que merecemos; el castigo eterno, sino que nos da lo que no merecemos; el perdón eterno. Lo que necesitábamos, es lo que nos ha dado!

¿QUE DIOS COMO TÚ, QUE PERDONAS LA MALDAD, Y OLVIDA EL PECADO DEL REMANENTE DE SU HEREDAD? NO RETUVO PARA SIEMPRE SU ENOJO, PORQUE SE DELEITA EN MISERICORDIA. (Miqueas 7:18)

Nuestras vidas, puestas a su servicio mostrarán siempre nuestra gratitud  adorándole en todo momento, resplandecientes en este mundo como “luminarias” para que su gloria sea exaltada todos los días de nuestras vidas.

Ana, supo exactamente lo que tenía que hacer; testificar. Hagamos nosotras lo mismo.

Oración: Eterno Dios, Tú que eres digno de todo el honor por Tu misericordia; que nos das el perdón que no merecemos, danos Tu gracia para dar a conocer a las personas de Tu salvación. Permite que cada día sea una oportunidad más para mostrar al mundo el verdadero camino para llegar a Tí, que es Cristo. Permítenos servirte siempre. En el nombre de Jesús. Amén.

Alabanza Sugerida: Tu Misericordia, DMontero – http://www.youtube.com/watch?v=42K6g_OrWBU