Cuando Abigail llegó a su casa, encontró a Nabal dando una gran fiesta digna de un rey. Estaba muy borracho, así que no le dijo nada sobre su encuentro con David hasta el amanecer del día siguiente.  Por la mañana, cuando Nabal estaba sobrio, su esposa le contó lo que había sucedido. Como consecuencia tuvo un derrame cerebraly quedó paralizado en su cama como una piedra.  (1 Samuel 25: 36-37)

Abigaíl regresa a su casa para cumplir la segunda parte de su misión: Contarle a su esposo lo que había sucedido con David y como le había persuadido de no matarlo. Echando mano de su sensatez, decide esperar el mejor momento para contárselo a Nabal, pero… ¡ah sorpresa!  De forma inesperada éste cae enfermo al recibir la noticia. ¿Acaso es que Abigaíl le habló en un momento inadecuado? ¿Se habría sentido ella culpable por ser la causante de su repentino ataque?  Estoy segura de que no.

La Palabra claramente nos dice que: “Unos diez días más tarde, el Señor lo hirió y murió” (v. 38). Definitivamente, este fue el final del no muy agraciado matrimonio de Abigaíl con Nabal.  ¡De que forma tan extraña había logrado por fin su libertad ésta joven mujer! Y es que cuando Dios decide obrar en una situación, lo hace a SU tiempo y a SU MANERA. ¡Alabado sea su Santo Nombre!

Amada que nos lees ¿Alguna vez has sentido que HAS hecho TODO lo suficiente para que cierta situación se resuelva? ¿Has orado  – ¡hasta ayunado! – y aun sigues en espera? Queremos hoy alentar tu corazón recordándote que Dios es quien al final decidirá todo asunto. 

¡No desesperes! La solución y liberación de tu problema imperante la tiene Dios en Sus manos. Obedecer a Dios es una decisión. Disponte a seguir sus pasos a pesar de las circunstancias. Puede que estés en una fase de preparación para poder recibir las bendiciones futuras y lo que El tiene reservado para tu vida. 

Oración: Señor, ayúdanos a creerte y obedecerte cuando no vemos una solución inmediata a nuestros problemas. Ayúdanos a confiar siempre en Tu intervención divina. Danos la sabiduría necesaria  para actuar en el momento preciso cuando las circunstancias así lo ameriten. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Sendas Dios Hará, DMoen –http://www.youtube.com/watch?v=ZwugdpdKa9I