Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía. (Hechos 9:36)

En la Palabra de Dios tenemos ejemplos de mujeres que sirvieron al Señor, y Dorcas es una de ellos.

Ser sierva de Jesucristo representa un privilegio y expresa una relación de íntima comunión que nos califica para llamarnos su sierva. Dorcas era una mujer que amaba y servía a Dios. Su vida se caracterizaba por el servicio que hacía a las viudas y a los necesitados.

Cuando ésta enferma y posteriormente muere, Pedro se presenta al lugar y es recibido por las viudas quienes llorando les mostraban las túnicas que Dorcas hacia para ellas. Como dice en Deuteronomio 10:18, Dios: hace justicia al huérfano y a la viuda, que ama también al extranjero dándole pan y vestido. Sin duda que estos versículos contribuyeron en la dedicación de Dorcas, para servir a Dios a través de las viudas.

Según los versos 40-43, el resultado de la muerte de Dorcas fue que El Espíritu Santo la volvió a la vida y Pedro pudo presentarla a los hermanos y a las viudas que estaban allí.

Hace mucho tiempo, el Señor pregunto a Moisés: ¿Que tienes en tus manos? ¿Una vara? ¿Pues ve y obra con esta vara y serás mi servidor? Si Dios le hubiera hecho la misma pregunta a Dorcas, ¿qué habría respondido? Tengo una aguja, hilo y tela, y Dios le diría ve, obra y serás mi sierva.

Amada, ¿qué tienes en tus manos para servir el Señor? Dios está poniendo oportunidades, posibilidades, no importa la edad o en qué etapa de tu vida estés, el Señor no dejará de colocarte ante opciones de servicios.

Oración: Amado Dios, quiero poner en Tus manos el don que me has otorgado a través del Espíritu Santo, a fin de que pueda usarlo para la honra y la gloria tuya y edificación del Cuerpo de Cristo que es la iglesia. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Tuyas Mis Manos, DMoen – http://www.youtube.com/watch?v=sw6rjoStYck