Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él. (Daniel 6:4-5)

Daniel era un alto funcionario del gobierno con otros funcionarios bajo su supervisión. ¿Era posible que no hubiese fallado en nada? Cuando estamos en un cargo de alto nivel, la mirada de toda la empresa está sobre nosotras.

Nuestras decisiones afectan a un gran personal y somos objeto de su crítica, sin que falten las comparaciones de cómo lo habría hecho otra persona. Aunque intentemos hacer un excelente trabajo, sabiendo que trabajamos para Dios y no para ser vista de los demás, como humanas hay momentos en que fallamos.

El Señor no nos está pidiendo que seamos perfectas. El nos pide fidelidad. Por su fidelidad, Dios le concedió a Daniel el tener una buena imagen delante de los hombres. Cuando el texto dice que no pudieron hallar falta alguna él, significa que Dios las escondió de ellos y lo único que pudieron hallar fue su fidelidad a Dios.

Satanás siempre tratará de resaltar nuestras faltas, mas no debemos olvidar que hemos sido limpiadas por la sangre de Cristo y que Dios nos ve como si nunca hubiésemos pecado.

Oración: Sublime Señor, ayúdame a serte fiel en mi manera de vivir y concédeme el ser vista de los demás sin faltas. Que sólo puedan acusarme de ser una creyente fiel. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Es Por Tu Gracia, JAR – http://www.youtube.com/watch?v=Njz3ZEXEehM