¿Con que Dios os ha dicho…? (Génesis 3:1)

Con estas palabras, Satanás hizo que la relación entre Dios y los hombres comenzara a fracturarse.

Mientras Eva escuchaba, su corazón se iba llenando con la convicción de que Dios no le estaba dando todo, que no quería que ella fuera completamente feliz, que Dios no la amaba de verdad. Al ir profundizándose esta mentira en su interior, ella escogió creer a la serpiente y darle la espalda al Dios que la había creado y amado… y mordió un pedazo del fruto prohibido.

Nuestra lucha para mantener el contentamiento es, en el fondo, la misma que Eva sostuvo; si confiar o no en Dios y en su amor. El problema añadido que tenemos ahora es que la tentación no sólo viene de afuera, sino también de nuestro interior, de la naturaleza pecaminosa con la que nacemos. Tendemos a buscar la felicidad en cosas y circunstancias que aparentar buenas ante nuestros ojos.

Podemos guardar nuestro corazón del descontento y confiar en que Dios nos da exactamente lo que necesitamos. Esto se logra viviendo en el conocimiento del Evangelio, viviendo con una perspectiva eterna y viviendo conscientes del amor de Dios.

Dios te conoce mejor que tú misma. Debes creer, cada día, que todo lo que sucede (y lo que no) está planeado para tu bien (Romanos 8:28).

Oración: Señor, Tú eres nuestro mejor tesoro y fuente de gozo. Ayúdame a buscar mi plenitud en Tí. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Vine adorarte, MGándara – http://www.youtube.com/watch?v=OBC3QxPGgFs

Compartir
Artículo anteriorEscribe Tu Historia
Artículo siguienteLa Misma Cantaleta