Cuando (Pablo) vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio. (Hechos 16:10)

¡Que dicha! En el fundamento de la obra misionera de Europa está una mujer: Lidia. Ella fue el primer fruto de la evangelización de Pablo allí; la primera convertida al evangelio de Cristo.

Aunque esta no era de Europa sino de Tiatira, una de las 7 iglesias de Apocalipsis en Asia Menor, Lidia fue la puerta escogida por Dios mediante la cual penetro el evangelio y se disemino por toda Europa. En este continente no solo sostenía negocios, sino que seguramente debido a sus constantes viajes, tenía una casa en Filipos, provincia de Macedonia.

Pudiendo ser alcanzada en Tiatira, Dios tenía un propósito particular en Europa (v.9). Así que el Espíritu Santo cerró todas las puertas de Asia Menor, a fin de que Pablo se tuviera que dirigir a Filipos con el propósito de alcanzar a Lidia en uno de sus viajes de negocios, en el lugar donde acostumbraba a reunirse con otras damas para orar. Cabe destacar que aunque ella adoraba a Dios (v.14) por convicción “intelectual”, aun no se había convertido a Jesucristo. Por esto cuando Pablo le predicó el evangelio de salvación, el Señor dirigió su corazón a prestar atención (v.14), acto seguido del cual ella aceptó a Cristo como su Salvador personal y fue bautizada (v.15).

Este episodio nos:

  • Recuerda la necesidad que existe de predicarle a personas muy sinceras pero perdidas; que creen que Dios existe, oran y asisten a alguna iglesia regularmente, pero que no le han entregado su vida a Cristo y por ende, no son salvas.
  • Enseña el error que existe de asumir que todos los que se reúnen le han entregado su vida al Señor.
  • Demuestra que Dios es Soberano y sus propósitos siempre se cumplen.
  • Muestra también que Dios hará hasta lo imposible para alcanzarnos con su gracia do quiera que estemos, mas de nosotras depende corresponderle.
  • Confirma que muchos de los aparentes tropiezos y dificultades que se nos presentan, son orquestados por Dios para conducirnos en una vía de mayor bendición. Y,
  • Reitera, que además de obrar por senderos misteriosos, cuando él Señor está en silencio es porque está trabajando en aras de nuestra bendición y salvación.

Lidia fue clave en pro del desarrollo de la obra misionera en Europa. Su receptividad al evangelio la transformó en un instrumento útil en manos de Dios; evidencia de su real conversión del intelectualismo religioso, a una relación viva con Jesucristo. Que podamos nosotras ser tan receptivas como ella para bendición nuestra y la gloria de Dios.

Oración: Padre gracias por visitarnos con Tu gracia y favor. Gracias por los vasos de honra a través de los cuales Tú nos alcanzas y bendices. Permíteme estar en el lugar indicado para ser bendición de otras. En el nombre de Cristo, Amén.

Alabanza Sugerida: Busca Primero, Maranatha – http://www.youtube.com/watch?v=_A0SNblTZWM

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