¡Cuánto amo yo tu Ley! ¡Todo el día es ella mi meditación!(Salmos 119:97)

Dios nos ha dejado su Palabra como huellas imborrables en el mundo, porque él quiere ser conocido por el hombre.

¿Cuánto vale en tu vida la Palabra de Dios? ¿Vale más que el oro? Si le hiciéramos una entrevista a la Biblia de muchas de nosotras que no llamamos seguidoras de Jesús, la respuesta seria:

– No me usa

– Me usa pero no me obedece, o

– Solo me lleva los domingos con ella, luego me abandona en una mesita hasta la próxima semana

¿Por qué amar la Palabra de Dios? es una pregunta sencilla, y trae también una  respuesta  igual de simple. En la Palabra está el mensaje de Dios al hombre. ¿Para qué? para que a través de ella, el hombre conozca íntima y personalmente a Dios y de este modo viva para él y no para sí mismo.

Una sierva de Dios es aquella que medita en su Palabra de día y de noche, entendiendo que Dios se revela a través de ella. Su Palabra no es valiosa solo por lo que dice, sino por lo que hace.

¿Qué es la Palabra de Dios?

– Es el regalo de Dios a la humanidad para que por medio de ella encontremos salvación

– Es nuestra fuente de fortaleza y sabiduría

– Es quien nos corrige

– Es quien nos purifica

– Es quien nos advierte cuando vamos por sendero pecaminoso

– Es la que nos da gozo y aleja el temor

– Es nuestro GPS para no confundirnos, extraviarnos o perdernos

Es mi deseo que hayas sido animada a estudiar la Palabra de Dios con fervor y pasión desde este día en adelante.

Oración: Soberano Dios, que todo mi ser anhele cada día escuchar Tu voz. En el nombre de Jesús. Amén.

Alabanza Sugerida: Tu Palabra, MGándara – http://www.youtube.com/watch?v=KdYB0GkUR0M