[La Mujer Virtuosa] Está atenta a la marcha de su hogar, y el pan que come no es fruto del ocio.  (Proverbios 31:27)

Por error en nuestra pasada entrega habíamos informado que consideraríamos el Mito No. 4.  Pedimos excusas por el inconveniente, pues el siguiente sería el:

MITO NO. 3 – La esposa del Pastor no debe tener un trabajo secular.

La constante “lucha por los derechos de la mujer” ha cegado el entendimiento de su verdadero rol.  El trabajar fuera del hogar ha sido considerado desde dos extremos opuestos. La Biblia no se opone a que una mujer sea productiva.  Muy por el contrario, leemos sobre Priscila, quien junto a su esposo Aquila, ambos colaboradores de Pablo, trabajaba en la confección de Carpas (Hch 18:1).  Lidia, otra colaboradora de Pablo, era vendedora de Púrpura (Hechos 16:14). ¡Qué más decir de La Mujer Virtuosa de Proverbios 31!  Ella es el mejor ejemplo de mujer  productiva que conserva el verdadero equilibrio en su rol de mujer, esposa y madre de familia.

Cada familia pastoral tiene estructuras diferentes.  En algunos casos la esposa del Pastor tendrá que permanecer más tiempo en la casa cuidando de los niños.  A veces no hay niños en el hogar, por lo tanto podría tener más libertad para trabajar fuera de la casa.  En otros casos, la esposa del Pastor  tiene un puesto asalariado dentro del mismo seminario o ministerio que dirige o lidera su esposo.  En todo caso, ella puede contribuir monetariamente al presupuesto familiar, y ser productiva, siempre y cuando no sacrifique el apoyo, y las necesidades de su esposo y toda la familia.  Se requiere un balance saludable en toda situación.

MITO NO. 4 –  La Esposa del Pastor está casada con un hombre espiritualmente perfecto.

Es un grave y común error pensar que el Pastor “es un Siervo de Dios, y no debe caer en tentaciones tan fácil como otros”.  Se espera que su vida espiritual sea digna de ejemplo a los demás,  sin embargo,  el Pastor está sujeto a las mismas pasiones y caídas que cualquier otro hombre. Y entre todas estas quiero abordar las tentaciones sexuales.  Son muchos los ejemplos de reconocidos Ministros y Pastores que han admitido públicamente haber faltado a sus esposas de una u otra forma ¡y eso son solo los conocidos! a saber cuáles otros han pasado por lo mismo de forma privada.

En estos últimos tiempos, ¡el pecado sexual en todas sus vertientes es una epidemia! A diario de forma abierta o sutil, somos bombardeados por los medios de comunicación.  La esposa del Pastor no debe bajar la guardia ante esta realidad. Ha de ser sabia, sensata y prudente en salvaguardar su matrimonio contra toda tentación sexual o desvío de la voluntad de Dios. Debe establecer límites saludables tanto en sus relaciones como las de su esposo con miembros del sexo opuesto para no poner en riesgo la vida espiritual de ambos. Tanto ella como él necesitan de Dios en igual proporción que los demás. Recordemos esto: “Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer”. (1 Cor 10:12)

MITO NO. 5-  La Esposa del pastor es madre de hijos perfectos.

Tenemos esta promesa en Proverbios 22:6: “Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará.  Pero también reconozcamos que en innumerables ocasiones,  los hijos de la familia pastoral no han seguido su ejemplo.

El estigma de “Los hijos del Pastor”  siempre estará latente.  La misma perfección que demandamos del Pastor y su esposa también la esperamos de sus hijos. Es cierto que muchos pastores han cometido errores en la crianza de sus hijos, causando un efecto opuesto al deseado  (véase el caso de Elí el Sacerdote en 2da Samuel 2: Los hijos de Elí eran unos perversos que no tomaban en cuenta al Señor” –  vs. 12).  Ambos padres pueden haber caído en la trampa de crear una familia públicamente religiosa pero que en forma privada dista mucho de lo que Dios espera.  En otro caso, también olvidamos que al llegar a la adultez los hijos pueden eligen hacer lo malo a pesar de haber sido enseñados en lo bueno, y aunque esto no es necesariamente lo usual y las posibilidades suenan como remotas, ¡sucede con suficiente frecuencia!

Cada situación familiar es única. Antes de juzgar, criticar o desdeñar a una familia cuyos hijos no han sido ejemplo de comportamiento, recordemos que ciertamente la familia es uno de los blancos preferidos del enemigo.  Eso incluye la tuya y sobre todo, la familia pastoral (objeto de otro escrito).

Seguiremos en la próxima ya considerando cuáles son realidades sobre el rol de la esposa del Pastor.  Mantente conectada. ¡Hasta la próxima!

Selah