Por fin di por terminadas mis tareas post navideñas que involucraban desarmar el árbol, guardar los adornos, desinstalar las luces, y quitar toda la decoración alusiva a la época.

Luego de notar que el colorido había desaparecido de mis paredes y rincones, sentí como si hubiera un gran vacío en toda la casa.  Parecía como si a la casa le “faltara algo”, como si necesitara darle  un toque diferente para compensar todo el esplendor Decembrino que había desaparecido.

De la misma manera nos sentimos cuando regresamos de vacaciones o visitar familiares queridos que están lejos, o se han marchado aquellos que nos visitaban.  El tiempo parece deslizarse como agua entre nuestros dedos. Las celebraciones, los regalos, las compras… todo ha quedado relegado a memorias y en muchas ocasiones, a grandes “resacas financieras”, por no mencionar la comprometida salud por comidas y bebidas excesivas.

Entonces,  luego de Navidad… ¿qué? …Volvemos a la rutina y no podemos evitar de cuando en vez sentir que también como que “nos falta algo”.  Pero demos gracias al Señor que como dice el Apóstol: En Cristo estamos completas  (Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la divinidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad – Col 2: 9-10).  En nuestras almas no hay hueco o rincones que puedan quedar vacíos, aunque nuestros sentimientos nos engañen.

Las promesas de Dios para con nosotras son fieles y verdaderas. Son en El Sí y en El Amén para la gloria de Dios.

Tenemos todo un año por delante para renovar nuestro compromiso de vivir de acuerdo a Su Palabra y Su Voluntad.

Desechemos hoy todo pensamiento que pueda hacernos sentir que necesitamos más de lo que tenemos. Utilicemos este tiempo para evaluar a consciencia  si hemos caído presas del materialismo y el consumismo que nos haya podido dejar en una situación financiera, espiritual y familiar que no da gloria a Dios.

Hoy es un buen día para comenzar de cero.

Nos vemos en las próximas series de este año 2015… recuerda,.. me encanta “escuchar” tus comentarios y opiniones.

¡Sean bendecidas en Cristo Jesús!

Selah