Entonces, ¿existe alguna diferencia entre contentamiento y conformismo? ¡Claro que sí!  Estos versos fueron escritos por el mismo Apóstol Pablo.

“No os conforméis a este siglo, sino renovaos nuestro entendimiento…”  (Rom 12:2)  Este versículo no está haciendo alusión alguna al dinero ni recursos materiales, pero nos da la idea de que el peligro está en acostumbrarse.

Otra ilustración la tenemos en La Parábola de los Talentos de Mateo 25.  Leemos lo que le sucede a alguien que se conforma con lo que le han dado.  También nos deja muy claro, que lo que tenemos no nos pertenece, sino que somos simples mayordomos y que daremos cuenta de lo que hacemos con eso.

Por otra parte en su carta a los hermanos de Filipos, Pablo agradeciendo la ayuda material recibida, escribe:

 “No digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre.” (Fil 4:11).

Otras versiones traducen “satisfecho”, como “contento”.  ¡Cuánta mala interpretación se ha hecho de estos versos!… Lo que Pablo quiere decir es que cuando las circunstancias son desfavorables, a nivel material, hemos de estar confiando en la provisión divina.  Bajo ningún concepto se debe entender que debemos conformarnos con una situación, si estuviese en nuestras manos mejorarla.

Hemos pasado ya cuatro entregas hablando del aspecto espiritual en el manejo del dinero más que de lo técnicamente financiero. Innumerables libros, publicaciones y hasta cursos se han elaborado para enseñarnos sobre cómo presupuestar, como ahorrar, análisis bancarios, financieros, en fin… Ninguna de esas herramientas tendrá sentido si primero no lidiamos con nuestra situación interna, tal como indicamos en la primera entrega.

Ya al final de esta serie, compartiremos ideas, tips o consejos sobre cómo hemos de mejorar nuestras finanzas, aumentar nuestros ahorros, y hacer un mejor manejo de lo que tenemos.

Haciendo una paráfrasis de lo dicho por Jesús a sus discípulos en Mateo 12:34, que: “…de la abundancia del corazón habla el bolsillo”.

·       ¿De qué hablan tus bolsillos?

·       ¿De qué están llenos tus bolsillos?

·       ¿Qué uso das a lo que tienes en tus bolsillos?

Para pensar… ¡Compártenos tus ideas y opiniones!

Bendiciones a granel

Selah