“Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe”.” (Gálatas 6:10)

A todas nos encanta ser reconocidas, agradadas, y experimentar la atención y el amor de otros.

Un saludo afectuoso, una sonrisa, un abrazo fraternal, unas palabras de ánimo, una llamada inesperada o un te extrañé, son parte de los pequeños detalles que aunque sencillos calan muy hondo, pues nos hacen sentir apreciadas, llenando nuestro corazón de alegría.

Dios tambien nos llena de pequeños detalles desde el amanecer hasta el anochecer. Nos acaricia con el viento, nos alegra con las olas del mar, nos salpica con la lluvia, nos calienta con el sol, llama nuestra atención por medio de Su creación, nos provee el pan diario, nos habla a través de otros, nos atrae con lazos de amor, como novio nos ha llenado de promesas, y aun andando de espaldas a él, murió en la Cruz para demostrarnos su amor.

Algo maravilloso de estos detalles es la profundidad de su alcance y el poder que tienen para llenar de alegría y esperanza a una vida triste y desesperanzada. Son como pequeñas chispas que iluminan nuestro rostro y encienden nuestro corazón. Los mismos han sido diseñados por Dios para elevar nuestro rostro cuando andamos cabiz bajo, dibujar una sonrisa cuando estamos muy serias, y llenarnos de gratitud, de gozo y de admiración.

Amada, de la misma manera en que tú has sido premiada con innumerables detalles maravillosos, Dios espera que tú los tengas con otros. Y mayor aun, él espera que tú llenes Su trono con detalles de obediencia y devoción.

Oración: Gracias Señor por mimarme y llenarme de tantos detalles hermosos. Gracias porque muchas veces han marcado la diferencia entre un día gris y uno soleado. Ayúdame a tener detalles especiales y llenos de amor Contigo, y con otros. En el nombre de Jesus, amén.

Alabanza Sugerida: Dios de Amor, DMontero – https://www.youtube.com/watch?v=8EOwusmzHLM

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