“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente” (Salmos 91:1).

Situaciones muy diversas vienen a nuestras vidas, algunas difíciles, otras tristes, están también aquellas que nos parecen imposibles de superar.

En cada una de ellas vemos cómo nuestro mundo se derrumba, nuestro rostro languidece y perdemos hasta el deseo de orar.

Refúgiate en el Altísimo en todo momento, las circunstancias dejarán de controlar tu vida y tu actitud. La adversidad será parte de nuestras vidas mientras seamos peregrinos en este mundo. El Señor nunca nos prometió librarnos de los problemas, pero sí nos prometió algo maravilloso, que estaría “con nosotras todos los días hasta el fin” (Mateo 28:20).

Dios, el Santo y Todopoderoso, se encargará de darte paz y gozo en medio de cualquier situación, por difícil que sea. Ahora tu vida y tu actitud dependerán de Él. Siempre que estés amparada bajo la sombra del Omnipotente, buscando Su rostro, deleitándote en Su presencia, estarás llena de gozo.

Podrás mirar por encima de las circunstancias el propósito de Dios para tu vida. El Altísimo estará en control.

Oración: Victorioso Redentor, permite que mi anhelo sea estar en Tu presencia día y noche, que no haya circunstancia que gobierne mi vida porque Tú eres mi amparo y quien guía mis pasos a tierra de rectitud. En tu precioso nombre, amén.

Alabanza: Dulce Refugio, DMontero – https://www.youtube.com/watch?v=P1UnE0kXC50

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