Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo” (Salmo 27:4).

En los últimos tiempos la definición de la palabra éxito se ha distanciado mucho, de lo que era en los inicios: El feliz resultado de una empresa, acción o suceso.

Hoy día vemos que solo se está valorando el área económica y de ahí, que encontramos personas que han fracasado en todas las áreas de su vida, pero tienen abundancia económica y son alabadas en gran manera por ser consideradas “exitosas”.

Tristemente vemos como muchas mujeres cristianas vamos tras la corriente de éxito pautada por el mundo y pagamos altos precios por conseguirlo. Dejamos de lado el llamado bíblico de ser edificadoras de nuestra casa, y tomamos empleos que nos alejan de nuestro hogar y de nuestros hijos todo el día.

Ponemos como justificación el “buen salario” que nos pagan, el cual ayuda a solventar las deudas de la familia. Pero llegamos tan agotadas a nuestras casas, que apenas podemos revisar las tareas diarias de los niños. Cumplimos a medias nuestro rol de esposas y madres que es nuestro rol principal, según el diseño divino.

Amadas hermanas la escala de valores del mundo está distorsionada y sabemos que nuestro manual para ser exitosas, se encuentra en la Biblia. ¿De que nos valdría obtener un buen salario que pague nuestras necesidades económicas, cuando las necesidades espirituales de nuestras familias nos llevan a una pendiente sin retorno? ¿Quiere decir esto que no debemos trabajar fuera de la casa? Claro que no. Solo quiere decir que es hora de tomar decisiones sabias y buscar la dirección de Dios, porque hay opciones que pagan menos, pero que nos permiten mayor tiempo disponible para dedicarnos a nuestra mayor prioridad: nuestra familia.

Oración: Padre ayúdanos a confiar en Tí, ayúdanos a saber que aunque nuestras necesidades económicas son reales, tenemos un Dios Poderoso para suplir cada una de ellas. Ayuda a aquellas mujeres que tienen la responsabilidad de suplir solas para sus familias. Que cada mujer creyente busque primeramente Tu presencia, sabiendo que es allí, donde seremos saciadas de todo bien. En Cristo te lo pedimos. Amén.

Alabanza: Mi Roca, Hillsong – https://www.youtube.com/watch?v=TGf-X47EK9s