En el mar fue tu camino, y tus sendas en las muchas aguas;.. (Salmos 77:19)

Hay una canción muy conocida que en cierto sentido recoge la enseñanza del texto de hoy, “Sendas Dios hará, donde piensas que no hay; Él obra de maneras que no podemos entender”. Ese es el Dios a quien servimos; un Dios que siempre tiene una puerta para abrir cuando todas se nos han cerrado, y cuya especialidad es lo imposible.

Nos dicen las Escrituras que cuando Dios le hizo la promesa a Abraham, “no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo” (Heb 6:13). Cuando veamos que todo el panorama se torna gris y oscuro, recuerda que un arcoíris de salvación y esperanza rodea el trono de Dios (Ap 4:3). Cuando veamos que los muchos problemas como la inundación de muchas aguas vienen cual torrente sobre nosotras para aplastarnos, recordemos que Dios cabalga sobre las olas, y “que el mar fue su camino, y abrió sendas en medio de las aguas” (Sal 77:19).

Cuando Moisés salió de Egipto con una multitud tan inmensa como la arena del mar, llegaron a un punto donde no podían avanzar más. Estaban rodeados por las imponentes montañas del Sinaí a los lados; a sus espaldas tenían el despiadado ejército de faraón con órdenes expresas de borrar de sobre la faz de la tierra todo vestigio del pueblo hebreo; y por delante, para completar el cuadro, se levantaba infranqueable el mar Rojo, que amenazaba con tragárselos a todos. En ese contexto, Moisés se desesperó y comenzó a clamar a Dios. Allí Dios reprende duramente a Moisés, y le dice: “¿… por qué clamas a mí? Dile a los hijos de Israel que marchen” (Ex 14:15).

Y Moisés extendió la vara de poder que Dios le había dado, y vino un viento recio que sopló con fuerza, “creando una carretera en medio del mar por la que el pueblo de Israel pudo pasar victorioso al otro lado”. Dios hizo sendas donde no había ninguna, e hizo que las aguas se congelaran literalmente, formando dos paredes sólidas de hielo en una clara evidencia de su poder (Ex 15:8). ¡Qué bueno y grande es nuestro Dios! Él lo hizo en el pasado, y puede hacerlo en el presente.

Amada, lo que Dios hizo con Israel, lo hará otra vez. Si ves que todo te sale mal y crees que no tienes más salidas, recuerda que Dios hará sendas nuevas allí donde tú piensas que no hay, para que puedas pasar hacia el lugar a donde Dios quiere que estés.

Oración: Abre mis ojos ¡oh Dioso! y ayúdame a caminar en fe, en pos de Tu voluntad. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Dios Lo Hará Otra Vez, RMixter – https://www.youtube.com/watch?v=MrJugT4HcRQ