“Las ancianas asimismo sean,.. maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes…” (Tito 2:3-4)

El Nuevo Testamento expresa una actitud positiva hacia las mujeres en la iglesia.

Pablo menciona mujeres que enseñaron y trabajaron árduamente en la obra como: Lidia, Ninfas, Evodia y Síntique, Trifena y Trifosa y Pérsida entre otras.

Pablo reconoce la sana doctrina y la fe en que fue instruído Timoteo desde su niñez por su madre Eunice y su abuela Loida. Y no debemos olvidar la instrucción de Pablo a Tito de que las ancianas deben enseñar a las más jóvenes.

Pero que también de aquellos pilares que tenemos en nuestras iglesias. ¿Te has detenido a pensar en ellas? Pablo hablando de pastores y líderes nos dice en Hebreos 13:7 “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe”. Es posible que algunas ya estén en la presencia del Señor, pero estoy segura que habrán otras que aún están en medio nuestro.

No olvidemos el testimonio de mujeres como: Corrie Ten Boom, Nancy DeMoss, Joni E. Tada, Lottie Moon, y muchas más que han dejado y están dejando huellas profundas. Consideremos el resultado de su conducta e imitemos su fe.

Definitivamente tenemos un lugar y responsabilidad clave en la iglesia, en la enseñanza formal, e informal y casual de las generaciones más jóvenes. No la abandonemos. Nuestro compromiso en el ministerio demanda lo mejor.

Oración: Señor, ayúdanos a formar jóvenes que sean siervos y Maestras del Bien. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza: Hosanna, Hillsong – https://www.youtube.com/watch?v=8QjaeJg1N-s