Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. (Mateo 18:20)

Mateo 18:20 habla de cuatro cosas muy importantes:

  1. La oración como actividad entre creyentes
  2. La promesa de la presencia de Dios
  3. El número de los que oran
  4. El lugar de la oración

Que maravilloso es saber que Dios:

  1. Desea que oremos con nuestros hermanos
  2. Cumple Su Promesa de manera muy especial
  3. No requiere una multitud orando
  4. No está limitado a determinados lugares

El problema con este versículo es que a menudo lo aplicamos exclusivamente a la oración en la iglesia. ¿Pero sabes? Este versículo es igualmente aplicable en tu trabajo y dentro de tu hogar; con tus hijos y muy especialmente con tu esposo.

Amada, ¡qué oferta tan especial! Jesucristo te ha dado una promesa maravillosa:

  • Su presencia y compañía.

Créela y úsala. No descuides Su oferta. El quiere hacer morada en medio de los tuyos. Atráelo a tu hogar por medio de la oración para que obre en medio de tus hijos y en la vida de tu esposo. Oren como familia y oren como matrimonio, y empezarán a ver la gloria de Dios.

Oración: Gracias mi Buen Jesús por Tu promesa de acampar dondequiera, y con quien quiera invocar Tu nombre. Gracias porque el único requisito es reunirme con tan siquiera una persona más en Tu nombre. Tomaré ventaja de esta oferta tan especial. Quiero que seas el invitado especial y siempre presente en mi hogar. Amén.

Alabanza: Un Destello de Tu Gloria, JAR – https://www.youtube.com/watch?v=1uLf4ko65iw

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