Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos;..“. (Mateo 5:12).

Todas deseamos la seguridad de una buena jubilación o retiro. En la medida que envejecemos, la vida se encarece y la crisis laboral se agudiza, empezamos a pensar con mucha mayor seriedad y preocupación en el futuro.

En Estados Unidos por ejemplo, empezamos a considerar empresas que aunque paguen menos, ofrecen algún tipo de recompensa futura. Uno de los mayores atractivos en este sentido es el “Plan de Retiro 401K”, el cual permite al empleado contribuir financieramente juntamente con el empleador hacia el fondo de su jubilación, aportando un porcentaje de sus ingresos en cada quincena.

Hasta hace pocos años esa fue también mi mayor preocupación, la cual me llevó a realizar algunos cambios de trabajo. La misma no obstante, cambió drásticamente al recordar en las manos de quien estaba y las promesas de Sus recompensas aquí y en la eternidad.

Si bien es cierto que tenemos responsabilidades y necesidades que apremian aquí, no es menos cierto que pasamos demasiado tiempo “pre-ocupadas” en ellas, tanto que nos desenfocan y distraen de nuestra misión principal: cumplir el propósito para el cual Dios nos llamó y salvó (Ef 2:10).

Si trabajar para el mundo nos da seguridad  en una vida “temporal”, servir a Cristo tiene recompensas mayores de esta vida y la venidera. El ha dicho: “De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna” (Lc 18:29-30). ¡Y yo lo creo!

Así que le entregué al Señor mis inseguridades y fui detrás de Su llamado para mi vida, sabiendo que si él cuida de las aves, cuidará y proveerá mucho más para mí.

Oración: Señor gracias porque Tu cuidado ha sido fiel y dulce sobre mí. Deseo que seas mi universo, no quiero darte solo parte de mi tiempo, ni separarte un día solamente. Quiero hacerte dueño de mi tiempo, de mi espacio y de mis años. Gracias por el llamado que me has hecho y porque mi futuro está garantizado por Juan 3:16. Sobre todo gracias porque aunque en esta vida viva temporalmente estrecha ¡mi galardón es grande –donde verdaderamente importa- en los cielos!”.  Por Cristo Jesús, amén.

Alabanza: Mi Universo, JARomero – https://www.youtube.com/watch?v=2-2v7hATNNo

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