Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, el pueblo que él escogió como heredad para sí” (Salmo 33:12).

Tres palabras describen al Dios que adoramos en el Salmo 33: Poderoso, Soberano y Salvador.

  • Como Poderoso, con el poder de su palabra hizo los cielos y la tierra, los astros y el todo el ejército celestial (Sal 33: 6). Por él fueron creadas todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten (Col 1:16-17).
  • Como Soberano, él hace nulo el consejo de las naciones, y frustra las maquinaciones de los pueblos. Pero sus planes permanecerán  para siempre; sus propósitos nunca serán frustrados. (vs.10-11).
  • Como Salvador, su mirada está sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus almas de la muerte (vs.18-19).

¡Ese es nuestro Dios!

Vano es confiar en los hombres, poner nuestra esperanza en los gobiernos o aferrarnos a sistemas. Desde los cielos mira el Señor sobre todos los moradores de la tierra. Atento está a todas sus obras (Sal 33:14-15) para frustrar sus planes o darles vida en tiempo de hambre (vs.10, 19).

¿Estás afligida, necesitada o turbada? Acércate a Jehová y se alegrará tu corazón, porque en el santo nombre del Poderoso, Soberano y Salvador habrás confiado (v.21). No desmayes, y cántale con júbilo según esperas en él.

Oración: Padre gracias por hacerme parte de ese pueblo que escogiste como heredad personal (v.12). Gracias porque eres mi escudo y mi ayuda (v.20). Mi alma en Tí espera y descansa. Por Cristo Jesús, amén.

Alabanza: La Última Palabra, DCalvetti – https://www.youtube.com/watch?v=bG4zJYxbNMA

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