Y bendijo Dios el postrer estado de Job mas que el primero;..” (Job 42:12).

La Restauración es un tema que ha ocupado la mente de Dios desde antes de la fundación del mundo, y que ocupa toda la Biblia desde la caída del hombre y la mujer en Génesis 3 hasta Apocalipsis, cuando finalmente Dios restaurará todas las cosas.

La restauración presupone que algo está mal; roto, herido, manchado, marcado, defectuoso, pero sobre todo sin gloria, y que por ende necesita una intervención y renovación. Por lo que la restauración consiste en tomar algo “quebrantado, afectado, y aparentemente inservible, para re-acondicionarlo o re-crearlo a un estado de renovada y mas excelente gloria (Job 42:12, Mc 10:29-30).

Y Dios, que hace todas las cosas perfectas, no solo las renueva, sino que las re-crea; él hace una nueva creación. Siendo así, el Huerto del Edén no es ni la sombra de lo que serán los nuevos cielos y la nueva Tierra que Dios ha preparado para los que le aman (1 Co 2:9). Pero así tambien sucede con todas las que le entregan su vida a Cristo. El no las reforma o ajusta; él no las maquilla o aplica barniz. El las hace ‘nuevas criaturas’ (2 Cor 5:17).

El hizo todo para la alabanza de Su gloria; incluídas tú y yo (Ef 1:6). Por eso dice Filipenses 1:6 que “el que comenzó en vosotras la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”. Somos, no solo una parte integral de la creación de Dios, sino la corona de ella. Y esa imagen, ahora marchita que tenemos por causa del pecado, tendrá un nuevo y más glorioso resplandor (Ro 8:21b, 1Jn 3:2).

De manera que como el pecado arruinó todo en nuestra vida, necesitamos la intervención de Dios para que podamos cumplir con el propósito por el cual el Señor: nos creó, nos salvó y nos ha traído hasta aquí.

Por lo tanto, tu vida es mucho más que la suma de tus circunstancias. Es mucho más que trabajar, hacer la comida, lavar y planchar y todas aquellas cosas que caracterizan nuestro día a día. Es mas que tu dolor, que tus fracasos, y aun que tus éxitos terrenales. Dios tiene un propósito de mucha mayor trascendencia y gloria contigo, y que apunta hacia Su plan eterno; Mucho Más Allá del Sol. ¡Qué bendición!

Puede que las circunstancias te hayan llevado a pensar que la vida no tiene sentido, que Dios no te ama, que eres un fracaso, o que no sirves para nada, pero la Biblia te asegura que:

  • Eres valiosa; Dios no hace nada inservible, y
  • Dios tiene grandes planes contigo

Tu vida no tomó a Dios por sorpresa. El Salmo 139:13-18 confirma que tú eres una obra formidable y maravillosa de Dios. Tú fuiste cuidadosa y amorosamente diseñada por Sus manos. No eres obra de la casualidad o circunstancialidad, sino de la sapiencia; la sabiduría, la maestría y el finísimo gusto de Dios.

Así que levanta tu cabeza y cobra ánimo mi amada, porque tú no eres una baratija. Tú “no fuiste comprada con cosas corruptibles, como el oro y la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, ya destinada desde antes de la fundación del mundo” (1 Pd 1:18-20). El quebrantamiento que estás pasando en este momento es parte del plan de Dios para restaurarte y darte una gloria renovada.

Oración: Gracias Padre porque no te has olvidado de mí, sino que estás restaurando y transformando mi realidad, haciendo una cosa nueva; que pronto saldrá a la luz y será evidente para mí. Sosténme durante el quebrantamiento mientras llega mi gloria. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza Sugerida: Gracias, Peregrinos y Extranjeros – https://www.youtube.com/watch?v=AtIjk8WjgXA

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