Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,…” (Colosenses 1:9-12).

Tres cosas formaban parte de las disciplinas importantes; fijas e intencionales de la vida del apóstol Pablo:

  1. La oración
  2. La enseñanza de la Palabra, y
  3. La acción de gracias

En los devocionales de esta semana, iremos tratando cada una de esas disciplinas en particular.

Pablo consideraba la oración como el fundamento de su vida espiritual y ministerial. En lo personal, la oración no solo nos pone en contacto con Dios, sino que afina nuestros oídos, aclara nuestra visión y nos sintoniza con Su voluntad.

Nada de lo creado funciona por sí solo sino que depende de una alguna fuente primaria que la alimenta; los celulares de las baterías, las baterías de la electricidad, la electricidad de transformadores o represas generadoras de la misma, y así sucesivamente. De igual manera, la mujer cristiana depende de la fuente de toda bendición, dirección y santificación; Dios.

No podremos tener energía y ser efectivas “desconectadas” del Señor. Hablar con él nos conecta con Su poder, nos sumerge en Su voluntad y alinea nuestros intereses con los del reino.

Si observamos cuidadosamente, la oración de Pablo no era como la mayoría de las nuestras; que se limitan a las necesidades cotidianas de esta vida. En su ORACION, notamos tres cosas que le preocupaban:

  1. La obra del Señor
  2. Los hermanos, y
  3. La comunión de los hermanos en el evangelio

En tiempos como los que estamos viviendo, urge que nuestras oraciones se asemejen mas a las de Pablo. Debemos:

  1. Bañar al pueblo cristiano de oración por sabiduría para enfrentar las dificultades de este presente siglo
  2. Orar por protección, fortaleza y un testimonio digno en los obreros, misioneros y creyentes que están sufriendo bajo persecución
  3. Clamar para que se le devuelva a la Escritura la centralidad en el púlpito de las iglesias
  4. Que los creyentes crezcamos a ser columnas y baluartes de la verdad

Amadas, la oración es el único vehículo para hablar con Dios, la única arma defensiva con la que contamos para poderle hacer frente al presente siglo; malo y perverso, y para mantenernos en pie, tal y como los creyentes que nos presedieron. Aprovechémosla sabiamente.

Oración: Señor en esta hora difícil que atraviesa el cristianismo, cambia mis motivaciones y ayúdame a tener una comprensión y visión mas celestial y escatológica en mis oraciones. Ruego que nos llenes de valentía y permitas jugar un papel determinante apoyando tu obra en oración. Por Jesús, amén.

Alabanza: Es Orando, PTamares – https://www.youtube.com/watch?v=2-kl7mCc8hk

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