De oídas de había oído;  más ahora mis ojos te ven, por tanto me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza”.  (Job 42:5-6)

Nuestro Dios es tan maravilloso,  que sus más de 700 nombres no pueden describirlo totalmente.

Sus nombres reflejan su carácter. Conocemos  su carácter cuando nos encontramos un una situación  determinada y él se muestra a nosotras supliendo eso que nos falta. Cuando carecemos de paz,  nos inunda su Shalom (Paz), cuando tenemos escasez  conocemos al Yireh (Proveedor), cuando estamos enfermas le conocemos como el Rafa (Sanador), cuando nuestras fuerzas se acaban le conocemos  como el Shaddai (Dios todopoderoso). Así conocemos un nuevo nombre de Dios en cada circunstancia de nuestras vidas.

Job, había escuchado sobre ese Dios que era digno, grande, poderoso, restaurador. La Biblia lo cita como un hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Pero fue solo cuando experimentó en carne propia la grandeza de Dios, que pudo expresar esas hermosas palabras  que transformaron su vida.  El pasó de conocer de Dios a conocer a Dios.  Su vida fue restaurada y sus pies fueron establecidos en la roca que es Cristo.  ¡Cuán gran transformación!

Amadas hermanas, que bueno es Dios, quien se muestra en medio de nuestra necesidad. Que bueno es saber que con cada nueva prueba, viene un conocimiento nuevo de Dios, quien se revelará a nuestras vidas con  un nuevo nombre que jamás olvidaremos.  Nunca entenderemos la mente de Dios, porque es ilimitada, pero sabemos que todos sus planes son para nuestro bien y que en cada valle o desierto que nos encontremos, allí le veremos y nuestras almas serán avivadas con su gracia y su misericordia.

Oración: Padre gracias por revelarte a nuestras vidas.  Gracias porque aunque muchas veces no entendemos lo que haces, por fe lo creemos.  Queremos conocerte Dios, muéstrate a nuestros corazones.  Te lo pedimos en el nombre de Jesús.

Alabanza: Tu Nombre, MSMarcos/C Zamorano- https://www.youtube.com/watch?v=QvQd_7x8KxI

Belinda Castellanos para Maestras del Bien – © 2016 Derechos Reservados  www.maestrasdelbien.org