Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis;.. (2 Corintios 11:3-4)

¡Cuidemos nuestros sentidos!

Ya sabemos que el Satanás es un mentiroso. Astutamente jugó con los sentidos de Eva hasta engañarla. Hoy veintiún siglos después él no ha cambiado su táctica; sigue jugando con nuestros sentidos; nuestra vista, olfato, gusto, tacto, y audición, para encantarnos y seducirnos a pecar.

Gracias a Adán y Eva somos la sociedad de los sentidos. El énfasis de los medios está sobre ellos para seducirnos y como a marionetas controlarnos abandonando nuestra fidelidad a Cristo, nuestros valores y nuestros principios.

Amadas, ni Cristo, ni el Espíritu Santo, ni el evangelio han cambiado. Ellos siguen llamándonos a una vida de santidad y sujeción de la carne. No nos expongamos tanto a las tentaciones del mundo. Rindámosle al Espíritu Santo el control de nuestros sentidos para que la carne no tenga ocasión de sublevarse, ni seamos gobernadas por ella.

La posición de la mujer de Dios no puede ser pasiva. Debe controlar intencionalmente sus acciones y apetitos por medio de lo que suministra a sus sentidos. Examinémoslo todo y retengamos solo lo bueno. Crucifiquemos la carne con sus pasiones y deseos.

Oración: Señor, ayúdame a estar alerta con el discernimiento ejercitado para no dejarme influenciar ni arrastrar por las artimañas que emplea Satanás para seducir mis sentidos y cautivar mi corazón. Ayúdame a huir de la tentación. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza: No Importa, LGoodman/Tercer Cielo – http://www.youtube.com/watch?v=LcOLa5u3G2k

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