“¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo(Isaías 40:25).

Millares de jóvenes cristianos enfrentan una crisis de fe tan pronto ingresan en la universidad.  El Dios del que le hablaron sus padres parece irse desvaneciendo en la medida que escuchan comentarios tales como:

  • Dios no existe
  • La religión es el opio de los pueblos
  • La Biblia es un mito
  • El Cristianismo es intolerante
  • Jesús fue un hombre
  • No necesito a Dios

En consecuencia muchos empiezan a dudar, abandonan su fe o adoptan una de las tantas filosofías que escuchan o le presentan en la universidad.

Esta es la misma realidad de muchas de nosotras en la universidad del mundo. Aunque profesamos creer en Dios, el dios que servimos es materialista, humanista, socialista, distante, inmoral, o indiferente a nuestros pecados. Lo trágico de esto, es que tendemos a ser y comportarnos de acuerdo a la imágen mental del dios que tenemos.

Por eso vale la pena amada de Dios, revisar nuestros conceptos a la luz de la Biblia para saber si servimos al Santo y Sublime; al Dios de Abraham, Isaac y Jacob, a uno de los dioses de este mundo, o al dios de nuestra imaginación, porque según sea tu dios, será tu vida.

Oración: Padre perdóname por hacerte semejante a mí, y no volverme yo semejante a Tí. Me arrepiento y me comprometo a estudiar las Escrituras para conocerte tal y como Tú te nos has revelado. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: El Vive Hoy, JJeréz / La IBI – https://www.youtube.com/watch?v=bLzNAJerLJM

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