La paz les dejo; mi paz les doy (Juan 14: 27).

En la Biblia encontramos a personas que a pesar de su situación vivieron en paz.

Esteban: Hombre lleno del Espíritu Santo al que Dios usó con poder, pero por dar testimonio de la verdad fue acusado y murió apedreado.

La Biblia dice que recibiendo las piedras vió los cielos abiertos y pidió perdón por sus enemigos (Hechos 7:55-59). ¿Tenemos la paz de Esteban cuando nos acusan falsamente? El cristiano tiene el valor de enfrentar los problemas porque la paz de Dios vive en el.

Pedro y Juan: fueron apresados y llevados al mismo concilio que juzgó a Jesús. Ellos respondieron: “¿Es justo delante de Dios obedecerlos a ustedes en vez desobedecerlo a él? ¡Júzguenlo ustedes mismos!” (Hechos 4:19).

No se intimidaron por las circunstancias. En el corazón lleno de la paz de Dios no hay espacio para el temor.

Pablo y Silas: encerrados en la cárcel, injustamente torturados a media noche entonaban alabanzas a Dios y allí el Señor envió Su poder.

El Señor que ellos sirvieron es el mismo que tú y yo tenemos. Si algo te atormenta no llenes tu corazón de quejas, llénalo de alabanzas. Hoy el Señor te dice: “Te doy mi paz. No como el mundo la da. Pasa tiempo conmigo para que empieces a experimentarla”.

Oración: Señor, mis labios cantarán alabanzas a Tu nombre. Quiero sentir en cualquier circunstancia que me encuentre Tu paz que sobrepasa todo entendimiento. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Cantaré de Tu Amor, Forgiven – https://www.youtube.com/watch?v=XDNAq-Ru8pg

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