“…En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia” (Efesios 1:7-8).

Efesios 1 y 2 nos habla de las riquezas de la gracia de Dios.

En conjunction con 2 Corintios 9:8 se nos deja saber que Su gracia no solo es abundante, sino “superabundante” y “todosuficiente”. Esto implica que la gracia de Dios nos envuelve, nos rodea, nos capacita y además, es todo lo que necesitamos para hacer frente a cada circunstancia y adversidad de nuestra vida.

Pablo nos asegura que tenemos gracia “para toda buena obra.” Esto es, gracia para vencer la tentación, obedecer, servir y aceptar la voluntad de Dios. O’sea, Su gracia no nos permite estar ociosas, descontroladas, ni sin llevar buenos frutos.

Pero del valioso ejemplo de Pablo aprendemos que Dios tambien usa el sufrimiento para mostrar las riquezas de Su gracia (v.9); gracia que nos capacita en medio del dolor, que nos levanta y nos sostiene.

Habrán ocasiones en que Dios no nos liberará de algún dolor o dificultad, pero lo que sí siempre hará es aumentar Su gracia, perfeccionando Su poder en nuestra debilidad para que podamos resistir y permaneciendo en pie.

Amada, que la superabundante gracia de Dios te capacite en medio de tu circunstancia para atravesarla con poder y gracia sobre gracia, para poder exhibir en tu vida las virtudes de una Maestra del Bien.

Oración: Señor, gracias porque Tu gracia es abundante y mas que suficiente para guardarnos, bendecirnos y capacitarnos. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Tu Mano Me Sostiene, JCAlvarado – https://www.youtube.com/watch?v=359znOTuvkA

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