“Escogeos hoy a quien serváis;..” (Josué 24:15).

Las mujeres tenemos grandes luchas. Una de ellas es con la indecisión. La misma nos dificulta ver claramente, ser obetivas y tomar decisiones firmes y convincentes.

Tenemos problemas de indecisión entre:

  • Creerle al mundo o a Dios
  • Obedecer nuestras emociones o la Escritura
  • Servir nuestra carne o la voluntad de Dios

Cada día nos presenta con nuevas decisiones y una variedad de posibilidades. Mas Josué nos señala la cura para la indecisión; “pero yo y mi casa serviremos a Jehová” (Jos 24:15). Josué escogió honrar a Dios en su corazón y en su hogar.

Sin una fe firme en Dios divagaremos de pensamiento. Por eso la solución a la indecisión es una fe firme en Dios. Cuando como Josué decidimos poner la voluntad de Dios primero: nuestra visión se aclara, nuestra voluntad se fortalece y nuestro deleite se torna en hacer lo que al Señor le agrada.

Una fe débil en cambio, resulta en una vida de altibajos; indecisa, temerosa e insegura. Y aunque creerle al mundo y servir a la carne pueda parecer mas fácil, atractivo y placentero, cuelga nuestra vida de un péndulo dándonos por fruto grandes dolores y complicaciones.

Amada, aunque el mundo te ridiculice por no servir a los dioses de la carne, escoge tú y tu casa servir a Jehová. Solo poniéndolo a él como norte podrás terminar con tu vida de indecisión.

Oración: Amado Señor, gracias por darle firmeza y rumbo certero a mi vida. Gracias porque no tengo que vivir indecisa sino que la Escritura me señala las decisiones correctas y firmes a tomar. Dejo la indecisión y escojo creerte. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Decides Tú, IValdes – https://www.youtube.com/watch?v=q3hJmZT5weY

Violeta Guerra para Maestras del Bien ©2016 – Derechos reservados www.maestrasdelbien.org

 

  • Stephany Lhv

    Apropiado… Esto hablo a mi vida!