“Enseña al niño el camino en que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él” (Proverbios 22:6).

Dios nos ha concedido el privilegio de enseñar a nuestros hijos. A través de Su Palabra nos provee la guía para que sepamos educarlos espiritual y conductualmente bien.

Ya que cada niño nace con la mente en blanco, él nos ha dado la oportunidad de escribir en esas mentes tiernas su ley y forjar su carácter. Debemos enseñarles los mandamientos de Dios, acerca del propósito de Dios en su vida, y el valor que tienen para él.  Pero sobre todo debemos enseñarles quien es Dios, y el plan de salvación.

Que bendición cuando nuestros hijos conocen a Dios y le sirven. Que bendición cuando nuestros hijos son reconocidos porque saben comportarse bien y no son motivos de vergüenza. Pero eso viene con un precio que debemos pagar… sacrificio.

Aunque enseñar a los niños es una hermosa tarea, debemos reconocer que es agotadora. Pero vale la pena y tiene su recompensa si no desmayamos.

Oremos para que no nos sintamos agotadas e irritadas, para que sepamos cuando decir si y no, y para que podamos corregir a nuestros hijos en amor.

Oración: Señor bendice a nuestros hijos para que siempre estén caminando rectamente delante de Tí. Renueva nuestras fuerzas y danos gracia para saberlos educar bien; con paciencia y con mucho amor. Por Jesús, amén.

Alabanza: De Tal Manera, AZavala – https://www.youtube.com/watch?v=qcLXYLh5mP8

Keyla Nolasco para Maestras del Bien – ©2016 Derechos reservados www.maestrasdelbien.org