“Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?” (Marcos 4:40).

En la travesía de la vida pasamos por muchos altibajos. Se levantan obstáculos, surgen tempestades, y las aguas se agitan con cierta frecuencia.

Lo más importante durante esos momentos no es el comportamiento del tiempo, las personas o las circunstancias, sino nuestra confianza en Jesús.

Sabremos que tenemos poca fe cuando nos quejamos, desanimamos, y nos desconcertamos. Pero conoceremos que estamos ancladas en la Roca Firme, cuando nos volvemos con prontitud a Jesús en oración, y le cedemos el timón del navío de nuestra vida.

Si hoy tú naufragas en aguas turbulentas, no te amedrentes. Ten fe y escucha el toque de la sirena que te llama a buscar mas de Cristo.

Oración: Padre bueno, gracias por las circunstancias que acrecientan mi fe.  Gracias porque me permiten ver Tú poder, así como mi necesidad de descansar cada día mas en mi dulce Salvador. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: El Lenguaje de Fe, IValdez – https://www.youtube.com/watch?v=ALvq8KdoZoM

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