“No descuides el don que hay en ti,..” (1 Timoteo 4:14).

Los autores hablan a menudo del bloqueo del escritor.  Con esto se refieren al blanco mental que les impide en ocasiones concentrarse, surgir con ideas y escribir. Algunos le llaman la falta de “musa”, pero Pablo le llama “un descuido” en ejercer nuestro don.

La clave para evitar los blancos, bloqueos o falta de inspiración al escribir, ministrar o realizar cualquier tarea, reside en ejercitar continuamente nuestro (s) don (es). En eso consiste el perfeccionamiento del mismo.

Pablo le decía a Timoteo: “Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos” (4:15). Cuando no usamos lo que tenemos, ni practicamos con regularidad alguna disciplina, se atrofia nuestra habilidad para realizarla y perdemos la efectividad y destreza que una vez teníamos.

Dios desea que perfeccionemos los dones que el Espíritu Santo nos ha dado para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo (Ef 4:12). Aun mas, él ha dicho que “todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro” (Lc 6:40).

Amada, si estás teniendo dificultad en concentrarte, avanzar o realizar cualquier ministerio que Dios te ha dado, aléjate de toda distracción. “Sé diligente y presta suma atención a este asunto. Entrégate de lleno a tus tareas, para que tu aprovechamiento sea evidente a todos” (4:15 NTV, NBLH).

Oración: Padre gracias porque el secreto de la inspiración, el progreso y la efectividad en lo que hacemos, está en practicar contínuamente para perfeccionar nuestro don o trabajo. Ayúdame a tener siempre la disposición y crear la disciplina para hacerlo.  En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: A Dios Sea La Gloria, Julissa – https://www.youtube.com/watch?v=QpPM0Up0O08

Violeta Guerra para Maestras del Bien – ©2016 Derechos reservados www.maestrasdelbien.org

  • Alejandra

    Muy buen artículo, la disciplina es fundamental no sólo en todas las áreas de nuestra vida terrenal, sino en la espiritual. Dios les bendiga!!!

  • Amen, así es Alejandra. Dios te bendiga.