Una vez que quedaron satisfechos, Jesús les dijo a sus discípulos: “Ahora junten lo que sobró, para que no se desperdicie nada”. (Juan 6:12 NTV)

No nos cabe duda que Jesús era un gran administrador. Lo vemos en Juan 6 al dirigir a los discípulos a recoger el sobrante de los panes y los peces en la alimentación de los cinco mil. Su propósito era que “no se desperdiciara nada”.

Pero lo vemos también en la parábola de los talentos, cuando felicita y recompensa a quienes diligentemente hicieron buen uso de su talento, multiplicándolo en lugar de enterrarlo.  Lo vemos también en la parábola de la oveja perdida, cuando dejando a las noventa y nueve sale a rescatar a la oveja número 100. Y los vemos en su ministerio terrenal al señalar a un tesorero entre los doce.

Jesús espera que apreciemos y hagamos buen uso de todo cuanto él en Su gracia nos ha entregado. Nada es de desperdiciar cuando de alimentos, tiempo, esfuerzos, recursos y almas se trata. Comparte, guarda, congela, y reinventa, pero no botes ni desperdicies. El está atento al uso que le damos a los recursos que tenemos y a nuestra preocupación por las personas.

El espera que seamos fieles administradoras empleando y multiplicando los dones, talentos y habilidades que él nos ha dado para su reino, y bendición de otros. Y nos recuerda además que los mismos no son nuestros, sino que llegará el día en que tendremos que devolvérselos aumentados y rendirle cuenta.

¿Se desperdicia la comida en tu casa?, ¿gastas el dinero en cosas que no necesitas?, ¿se dañan las cosas por falta de uso?, ¿eres indiferente a las almas que se pierden? Dios espera que compartas tu pan con el hambriento, ministres tus dones al Cuerpo de Cristo, inviertas tu dinero en Su reino, rescates del mundo a las almas perdidas, y administres todo con temor, amor y sabiduría, sabiendo que él y no tú, es el dueño.

Amada, como buena administradora recuerda que todo en el reino de Dios tiene importancia y utilidad. Y cuando lo ponemos en manos del Señor, él se encarga de multiplicarlo aún más, hasta que “sobreabunde”.

Oración: Padre ayúdame a no tildar de insignificante nada de lo que tengo. Gracias porque por poco que parezca Tú eres capaz de multiplicarlo y usarlo grandemente. En Cristo Jesús, amén.

Alabanza: En Tus Atrios, Face2Face – https://www.youtube.com/watch?v=6Xp0RABIx74

Violeta Guerra para Maestras del Bien – ©2017 Derechos reservados www.maestrasdelbien.org

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