“Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;..” (Colosenses 1:12)

Encontramos en el nuevo testamento la exhortación triple y repetida a:

  • Dar gracias
  • Ser agradecidas, y
  • Regocijarnos

Existe una dinámica que produce la combinación de estas tres actitudes, que llena nuestro corazón, satisface nuestra alma y nos llena de plenitud en Cristo. Las mismas persiguen ejercitar nuestra mente y nuestra memoria en las bondades, favores, misericordias y bendiciones de Dios.

  • El gozo solo es posible al recordar las diferentes ocasiones en que hemos sido favorecidas.
  • Las acciones de gracias cuando entendemos que es Dios quien nos ha bendecido.
  • El agradecimiento cuando reconocemos que la bendición de Dios es inmerecida.

Será difícil dar gracias si no estamos contentas y satisfechas con lo que Dios ha hecho en nuestras vidas. Y será difícil ser agradecidas sin dar gracias y sin que haya gozo en nuestro corazón. Así que, las tres expresiones son un indicador de nuestra satisfacción con la manera en que Dios ha obrado en nuestra vida, la cual llena nuestros labios de acciones de gracias, y el corazón de gratitud y gozo.

Rendir acciones de gracias es lo contrario a estar triste y quejumbrosa. Es interesante las veces que la Palabra de Dios nos amonesta a estar gozosas, dar gracias, y ser agradecidas en virtud de la naturaleza caída que nosotras tenemos y que continuamente tiende a fijarse en las carencias, en los problemas, y en lo que nos falta. ¿Has notado con cuanta facilidad nos unimos a la crítica, la murmuración, y a la queja?  De igual manera, ¿has visto cuanto trabajo nos da mencionar las cosas buenas que Dios ha hecho a nuestro favor, y no solo enumerarlas sino publicarlas? Con razón se nos exhorta a estar gozosas, ser agradecidas y dar gracias, ya que produce un ejercicio entre la mente y el corazón que nos hace recordar cuán bueno es Dios, y cuán inmerecedoras pero bendecidas somos.

Amada, si el problema que enfrentas te ha robado el gozo y llevado a pensar que no tienes motivo para dar gracias y ser agradecida, pídele perdón a Dios y con corazón humilde dale gracias por la manera inmerecida y superabundante en que él ha bendecido tu vida. Notarás que tu peso se aliviará, tu rostro se alumbrará y tu lamento se tornará en gratitud y gozo.

Oración: Gracias Padre por recordarme que tengo bendiciones mayores a los problemas que enfrento. Gracias porque los problemas insignificantes comparados con tus bendiciones, y además temporales, y limitados a esta vida. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Danzaré, Cantaré, MWitt – https://www.youtube.com/watch?v=4iN4Vo9QAXc

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