Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” (Mateo 6:21)

Cada 2 años aproximadamente acostumbro a limpiar mi guardarropa o closet, y la casa en general, de artículos que ya no uso para dar lugar a otros que he ido comprando. Me encanta refrescarle la imágen a la casa. No obstante, a menudo me encuentro con la disyuntiva entre retener algunas cosas que hace mucho no uso pero que aun lucen nuevas y bonitas o darles camino.

Qué difícil es deshacernos de las cosas que ocupan un lugar y un espacio en nuestro corazón. A menudo creamos un espacio muerto con ellas, un museo de reliquias o un tropezadero. A pesar de comprender que ya no usamos determinados artículos, nuestra tendencia es a seguir reteniéndolos a pesar de llevar años guardados y acumulando polvo. En mi caso, en ocasiones hasta los he puesto mas a la vista con el fin de utilizarlos, solo para que pase otra temporada sin usarse.

Así tambien ocurre con nuestro corazón… está lleno de “tesoros” que no usamos, ocupan un espacio e impiden la entrada de nuevos valores, principios y modificaciones a las actitudes de nuestro ser. La única manera de renovarnos de dia en dia es revisándonos con frecuencia, limpiando y dando lugar a las nuevas manifestaciones del Espíritu.

Un grave error que yo cometía era quedarme con lo viejo hasta tener lo nuevo. Pero lo cierto es, que salvo que saquemos lo viejo no habrá urgencia, motivación ni lugar para lo nuevo.

Amada, ¿qué cosas ocupan un lugar inapropiado o innecesario en tu corazón? ¿A qué cosas te estás aferrando inútilmente? ¿Qué cosas a pesar de los años sin uso e inactividad sigues guardando? ¿Que tal si los quitas para que no te sigan estorbando espiritualmente?

Oración: Padre, quiero deshacerme de todo lo innecesario y que no da buen fruto. Ayúdame a hacer de Tí y el apego a Tu Palabra el mayor objetivo de mi vida. Limpia mi corazón. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Dame A Cristo, SJeréz – https://www.youtube.com/watch?v=ZbVq4VciV4o

Violeta Guerra para Maestras del Bien ©2017 – Derechos reservados www.maestrasdelbien.org

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