“¿Y qué puedo hacer por tí? — le preguntó Eliseo”.(2 Reyes 4:2a)

¿Cómo te sientes cuando alguien te hace una pregunta cuya respuesta es bastante obvia?

¿No sientes como si se estuvieran burlando de tu situación? Al acudir la viuda donde Eliseo para que le ayudara a resolver el problema que tenía con sus acreedores, se encuentra con que el Profeta le hace dos preguntas antes de darle la solución a su problema. Y aunque la viuda no responde a esta primera pregunta antes que Eliseo le haga la segunda, si quisiera que nos detuviésemos un poco para meditar en ésta.

En el principio, Dios también hizo preguntas parecidas al hombre luego de la caída:

  • Pero Dios el Señor llamó al hombre y le dijo: ‘¿Dónde estás?’ (Génesis 3:9)
  • El Señor le preguntó a Caín: ‘¿Dónde está tu hermano Abel?’ (Génesis 4:9)
    Luego, Jesús, hizo la misma pregunta a diferentes personas:
  • Jesús al Ciego Bartimeo: ‘¿Qué quieres que haga por tí?’ le preguntó. ‘Rabí, quiero ver’, respondió el ciego (Marcos 10:51).
  • Enderezándose Jesús y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: ‘Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?’ Ella dijo: ‘Ninguno, Señor’. (Juan 8:10-11)

¡Como si Dios no supiese las respuestas de antemano!.. Si lo sabe, entonces… ¿por qué pregunta? Oh, Amada, es que Dios quiere que al igual que esa mujer viuda, al igual que el ciego Bartimeo tú misma reconozcas cuál es tu necesidad. El quiere que le expongas tu queja y la expreses por tí misma. Quiere escuchar tu voz. Quiere interactuar contigo. Quiere que le conozcas más íntimamente. El tiene todas las respuestas.

De la misma manera, al igual que con Adán, Caín y la mujer sorprendida en adulterio, él quiere que tú misma reconozcas cuál es tu condición espiritual. Quiere que hagas una introspección y tú misma te respondas la pregunta. El está esperando tener una relación contigo para entonces guiarte.

Oración: Padre, sabemos que desde que el pecado entro al mundo hemos sido separadas de Tí. Gracias por haber enviado a Tu Hijo a morir por nosotras para que pudiéramos restablecer esa relación Contigo. Gracias porque en Tus manos están todas las respuestas a nuestras necesidades. Ponemos en Tus manos nuestra vida para que obres hoy confirme a Tu voluntad. En el nombre poderoso de Jesús, Amén.

Alabanza: Sendas Dios Hará, DMoen –http://www.youtube.com/watch?v=ZwugdpdKa9I

Larissa Sosa-VanHorn para Maestras del Bien ©2017 -Originalmente publicado 7/27/13 www.maestrasdelbien.org