Hay mucha controversia  sobre el liderazgo femenino y por esto pensé escribir este artículo evaluando los pasajes bíblicos para clarificar las dudas. La controversia existe entre tres posiciones, primero, la mujer no debe ejercitar ningún liderazgo; segundo, el igualitarianismo y tercero el complementarianismo.

Antes de comenzar es importante recalcar que la Biblia solamente nos habla sobre este asunto haciendo referencia a la iglesia y el hogar por lo que me limitaré hoy a estos dos ámbitos.

  • Los igualitarianos tienen la creencia que como el hombre y la mujer son iguales, entonces cada uno puede igualmente llenar cualquier rol en la iglesia, y basan su creencia en el versículo de  Gálatas 3:28 “No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús.”
  • Los complementarianos, sin embargo creen que los dos géneros son iguales en dignidad, pero cada uno tiene un rol específico dado por Dios. Comenzaremos con el igualitarianismo. El versículo en Gálatas  está en el final de un capítulo que está aclarando una confusión sobre la salvación y no sobre roles.

Sabemos que en este tiempo de la historia, no estaba claro si los gentiles eran incluídos en el pueblo de Dios y Pablo, el misionero a los gentiles estaba aclarando este punto. Para usar una analogía podemos pensar en una organización y las personas que ellos emplean. Uno  podría decir que sus empleados pudieran ser mujeres u hombres mayores de 18 años de edad y de cualquier nacionalidad.  Ahora bien, no podamos intercambiar las posiciones al azar. Por ejemplo en un hospital no podamos utilizar el conserje para hacer una cirugía cardiovascular.  Para aplicar este versículo a los roles, estamos sacándolo del contexto en que fue escrito y esto está confirmado por otros pasajes de las Escrituras. Si el hombre y la mujer son iguales en roles entonces también el judío y griego o el esclavo y el libre también son como se menciona en el mismo versículo. Si fuera así,  podemos estudiar la carta de Filemón para ayudarnos a entender la discrepancia. Pablo está escribiendo a Filemón para que reciba de nuevo a su esclavo Onésimo que se había escapado, porque ahora él es aun más útil siendo un hermano en Cristo. Si el versículo en Gálatas estaba hablando sobre los roles y no la salvación, entonces su petición a Filemón sería dejarlo libre por la salvación que recibió y no devolverlo. Esta idea es confirmada en 1 Corintios 7:17 “Fuera de esto, según el Señor ha asignado a cada uno, según Dios llamó a cada cual, así ande. Y esto ordeno en todas las iglesias.” Y Efesios 6:5 “Siervos, obedeced a vuestros amos en la tierra, con temor y temblor, con la sinceridad de vuestro corazón, como a Cristo;..”

El complementarianismo  es un tema que camina a través de la Biblia entera. Comienza en Génesis, con la creación de la mujer como una ayuda idónea  y persiste como un hilo a través de ambos testamentos. Adán dijo en Génesis 2:23 “…Esta es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne; ella será llamada mujer, porque del hombre fue tomada.” Hueso de mis huesos en hebreo tiene el significado de  alguien igual a uno, entonces su valor y dignidad eran igual que al hombre, pero ella fue creada como una ayudadora para trabajar a su lado completando las áreas donde  el faltaba.  El propósito era serle de ayuda para que juntos ellos pudieran ser más fructíferos en el trabajo asignado a los dos como equipo.

La mujer de Proverbios 31 es otro ejemplo de una mujer trabajando con su pareja en equipo. Ella es una persona inteligente, capaz y con muchas habilidades incluyendo el liderazgo en el hogar y en los negocios. Las diferencias bíblicas que encontramos en el liderazgo de la mujer y del hombre están en la forma en que  lidera. El hombre por naturaleza es más racional y su forma de liderar es mas confrontadora y/o con poder mientras el liderazgo de la mujer es mas en su capacidad de influenciar a aquellos alrededor de ella. Cuando el propósito de la mujer es glorificar a Dios, la influencia que ella ejerce es poderosa y positiva. El riesgo de su influencia radica en que puede ser destructiva como vimos con Eva y en la mujer de Proverbios 7.  La diferencia entre la mujer sabia y la necia es La mujer sabia edifica su hogar, pero la necia con sus propias manos lo destruye”  (Pr 14:1), mientras la mujer virtuosa y capaz es más preciosa que los rubíes. Su marido puede confiar en ella, y ella le enriquecerá en gran manera la vida” (Pr 31:10-11). ¡Esto solamente se ve en la pareja trabajando en equipo!

Hay múltiples versículos que nos enseñan el rol complementario de la mujer en el hogar incluyendo 1 Corintios 11:3, 5-12, 7:4-5, Efesios 5:15-33, Colosenses 3:18-25, 1 Pedro 3:1-7.  Y en relación a la iglesia en 1 Timoteo 2:11-14. En ambos áreas, el rol es parecido, la mujer en sumisión al hombre, y debo mencionar que la sumisión no es solamente para las mujeres sino a todos cristianos porque todos debemos vivir en sumisión a Dios y ambos viviendo en sumisión a los lideres (1 Pd 5:5). Sin embargo, quiero  destacar  que liderar no es igual que gerenciar.  Un gerente logra las tareas a través de las personas, mientras los líderes lo logran con las personas. Nuestro modelo de como liderar es Cristo mismo, que nunca mandaba a las personas sino que vivía el ejemplo de cómo debemos vivir para que podamos seguirlo.

Como cristianos tenemos la oportunidad de demostrar el poder bíblico a un mundo en tinieblas cuando los dos géneros reconocen sus propios dones,  habilidades y diferentes llamados y también el de su pareja, y juntos trabajan en equipo con igual dignidad, cada uno ayudando al otro a tener éxito con el llamado que El Señor les ha dado. Esta realidad es algo que el mundo cree que no solamente no existe sino que es imposible lograr y no se percata que solamente una unión del cuerpo, alma y mente nos permite hacer el trabajo de Dios con Su propósito. Juan 15:5 nos recuerda que “separados de mí nada podéis hacer.” Este nada, no significa todas las obras, porque los no creyentes han hechos muchas obras excelentes sino está hablando sobre obras que tienen valor eterno.

Como cristianas debemos recordar siempre que aunque no somos nada sin Cristo, nuestras obras  son mejores cuando ambos sexos trabajamos juntos logrando lo que Dios ha pautado con el diseño que El ha diseñado. De manera que podamos experimentar en cierta medida lo que era el jardín de Edén antes de la caída.

Cathy Scheraldi para Maestras del Bien 2017. Transmitido originalmente en el programa radial “Mujer para la Gloria de Dios” http://radioeternidad.com/