Cercano está Jehová…” (Salmos 34:18).

Desde hace ya un tiempo, habiendo escuchado una enseñanza basada en Génesis 16, Dios habló a mi corazón a través de la historia de Agar. Ella siendo la sierva de Saraí, esposa de Abram, fue la elegida (no por Dios) para ayudar a Dios a cumplir su promesa, la que le daría descendencia a Abram.

Saraí desesperó y no confió en Dios. Así que llevó a cabo un plan que solo complicaría todo (Gn 16:1-4). Abram escuchó a su esposa y le siguió en su plan. En vez de aumentar la fe de ella en Dios (vs 4). Agar, siendo la elegida para ser la madre del hijo de Abram, se envaneció y se creyó con más importancia que la misma Saraí, de tal manera que la miraba con desprecio (vs 4- 5).
Luego Saraí se quejó con Abram y afligía a Agar. Entonces la sierva de Saraí huyó. 
Aquí pude ver varias lecciones para mi vida.

  1. Debo esperar los tiempos de Dios y no tratar de ayudar a Dios como Saraí
  • Dios TODO lo hace hermoso a su tiempo (Ec 3:11)
  • Dios protege a quienes esperan en él (Sal 18:30)
  • Dios responde a aquellos que esperan en él (Sal 38:15)
  1. Debo ser humilde, no como Agar que se envaneció 

  • Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes (Stg 4:6)
  • Dios quebranta el corazón altivo (Pr 18:12)
  1. Ningún conflicto se soluciona huyendo

El Salmo 55:4-7 dice,“Siento que el corazón se me sale del pecho; el miedo a la muerte me domina. Estoy temblando de susto; ¡realmente estoy espantado! ¡Quisiera yo tener alas, y volar como paloma hasta un lugar tranquilo! Me iría muy lejos de aquí: ¡me iría a vivir al desierto!”

El salmista al igual que Agar, y que muchas de nosotras, quería huir de sus problemas.

El Salmo 55:16,17 y 22 (TLA) dice: “Yo, por mi parte,
voy a pedirle ayuda a Dios. Mañana, tarde y noche, no dejaré de rogarle; ¡él habrá de escucharme!”

Mi amiga, te aconsejo que dejes en manos de Dios todo lo que te preocupa; ¡él te dará su apoyo! ¡Dios nunca deja fracasar a los que lo obedecen!
¡Por eso siempre confío en él!”

Oración: Señor ayúdame. Gracias porque cercano estás, tanto que todo lo ves. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: El Dios Que Me Ve, LGoodman – https://www.youtube.com/watch?v=8Jk6dXkD1EM

Gabriela Luisi para Maestras del Bien ©2017 – sigue su blog en https://gabrielaluisi.com

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