Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.” (Salmo 34:4).

En medio del conflicto lo mejor que podemos hacer es buscar a Jehová.

Cuando Agar huyó se encontraba en el desierto. Y te invito a imaginarte esta situación. Ella había sido elegida para ser esposa de su amo y llevaba en su vientre un hijo. Seguramente se encontraba desilusionada. Ser esposa y madre tendría que traerle beneficios pero ahora se encontraba peor que antes, cuando era solo una sierva. No solo ya no tenía la seguridad de una casa, alimentos, protección, por parte de su amo, sino que además ahora ella debía preocuparse por el hijo que llevaba dentro. Seguramente sintió tristeza por lo que dejaba atrás e inseguridad y temor por lo que le esperaba. Y sabes, cuando leí esta historia me sentí tan identificada porque muchas veces me encontré así.

Leí este pasaje mientras me encontraba nuevamente en cama debido a una recaída. El dolor en mi pierna había regresado muy fuerte, inicialmente las medicinas no dieron resultado y tuve que hacer reposo durante 15 días, inyectarme día por medio y volviendo a tomar medicinas que había dejado atrás.

¿Sabes cómo me sentí? Desilusionada, confundida, triste, y con mucho temor. Así como Agar, y sé que como muchos de ustedes se sienten o se sintieron en algún momento de sus vidas.

Pero me encanta que la historia no termina ahí, sino que viene una de las verdades que me ha sostenido en los momentos más sombríos de mi vida. DIOS ME ESTÁ VIENDO. Él nunca me abandona. Nunca me deja sola. Y si tengo que sufrir, él está a mi lado y me sostiene, me consuela, me anima.

En Génesis 16:6-12 Dios le pide a Agar que confié en él y entonces él haría. Después de que Dios le habló, Agar le puso por nombre: «Tú eres el Dios que todo lo ve». Y es que dijo: «He visto al Dios que me ha visto» (Gn 6:13).

Me encantan los versículos del 13-14 porque Agar descubre dos cosas fascinantes a cerca de Dios.

  • Él me ve
  • Yo puedo verlo a él cuando creo y le obedezco

Dios se vuelve tan real, que no solo podemos confiar en que nos ve sino que podemos decir “he visto al Dios que me ha visto”. Y te aseguro que es la sensación más hermosa y pacífica que cualquier ser humano puede anhelar.

Oración: Gracias Dios, porque no solo nos ves, sino que podemos decir “he visto al Dios que me ha visto”. En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Tu Mirada, MWitt – https://www.youtube.com/watch?v=8SrXVhTJrH8

Gabriela Luisi para Maestras del Bien ©2017 visita su blog en www.gabrielaluisi.com