Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes” (Génesis 3:20).

El nombre que recibe la mujer en Génesis 3:20 es Eva. Eva significa literalmente: DADORA DE VIDA. Como tal, su función de acuerdo a Génesis 3:16 es DAR A LUZ; Alumbrar, traer a la vida. Y esto tanto en lo natural como en lo espiritual. Significa esto que somos responsables de alumbrar y de dar vida, nutrir y proveer calor en el hogar, la iglesia, y la sociedad.

La mujer redimida por Dios, como es llamada a ser luz y una Dadora de Vida en cada momento, relación y situación de la vida. Según 1Tm 5:10,14 en la base de la labor de la mujer Cristiana está el criar hijos. Y en Tito 2:3-5, en el contexto de la iglesia y del hogar, la mujer es llamada a ser reverente en su porte y maestra del bien, a fin de poder enseñar a las más jóvenes e inmaduras espiritualmente con autoridad.

Esto es importante dado que es mediante la instrucción piadosa en la crianza de los hijos, que la mujer provee de luz a la iglesia y valores a la sociedad, mediante hombres y mujeres con principios y que temen a Dios.

Efesios 5 establece que como parte de nuestra ética, comportamiento o estilo de vida está el reflejar luz; esto es, la luz y vida de Cristo por medio de nuestra vida. Debemos cultivar valores espirituales y conductuales que manifiesten abiertamente la vida del Señor Jesús en nosotras. Y lo debemos de hacer mediante:

  • El amor fraternal (v.2) o sea, andando en amor
  • La limpieza moral o santidad de vida (v.3)
  • Nuestra forma de hablar (v.4)
  • Una conducta diferente al mundo (v.7)
  • Alumbrando en las tinieblas (v.8), y
  • Manifestando los frutos del Espíritu en nuestra vida (v.9)

Una vida llena del Espíritu nos permite brillar como lumbreras en el mundo, reprende las obras de las tinieblas y agrada al Señor (v.10-13).

Juan refuerza este concepto al enseñar que nuestro objetivo debe ser imitar a Dios, porque somos hijas amadas (v.1). Y esto lo hacemos:

  1. Amándole; de la manera en que Cristo nos amó. O sea sacrificialmente; crucificando al yo (v.1)
  2. Reprendiendo las obras de las tinieblas

Amadas, es hora de ser luz y vida. Alumbremos donde haya oscuridad e impregnemos nuestra sociedad de los valores santos que tanto le hace falta. Eso reprenderá las obras de las tinieblas y nos dará una sociedad con más amor por Cristo, y los unos por los otros.

Oración: Señor, hazme sal y hazme luz para transmitir a otroslos valores judeos-cristianos, y un evangelio que preserve sus almas de la perdición eterna. Amén.

Alabanza: Hazme Sal, ABarros –https://www.youtube.com/watch?v=WBjwc5eLKLc

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