“Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa.” (Isaías 35:1)

¡El yermo florecerá profusamente,..! (Isaías 35:2)

Según el diccionario de la Real Academia Española el yermo es una superficie que no tiene vida. Puede ser un terreno el cual no tiene vegetación ni animales. En el contexto de Isaías 35 parece referirse al desierto y la soledad que como tal, están secos y sin vida. Sin embargo, Isaías dice que se gozará y florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo. Le será dada la gloria del Líbano, la hermosura del Carmelo y de Sarón (v.2).  ¡Jehová hará esto!

Del mismo modo, Dios trae y traerá gozo, vida y júbilo a los corazones secos y áridos por el dolor, la soledad y la angustia. Si bien él hace florecer un suelo arenoso y desolado y lo viste de belleza, cuanto más hará por sus redimidos.

Amada, Dios trae belleza a nuestras vidas y gozo aun en medio del desierto de las penas. Solo “fortalece las manos cansadas, y afirma las rodillas endebles” (v.3). Y si tu corazón está apocado: “Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará” (v.4).

Su preciosa Palabra nos muestra y nos recuerda que a pesar de las circunstancias, podemos florecer en medio del desierto y compartir la belleza y el aroma de nuestra hermosa fe con los que están a nuestro alrededor.

Oración: Padre gracias porque Tú me alegrarás en el desierto y la soledad; y mi corazón sediento y seco se gozará y florecerá como la rosa (v.1). En el nombre de Jesús, amén.

Alabanza: Solo Cristo, Hillsong – https://www.youtube.com/watch?v=y3oPT_z7mlE

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