Sólo Dios me da tranquilidad; sólo él me da confianza. Sólo él me da su protección, sólo él puede salvarme; ¡jamás seré derrotado! Dios es mi salvador; Dios es mi motivo de orgullo; me protege y me llena de fuerza. ¡Dios es mi refugio! Pueblo mío, ¡confía siempre en Dios! Cuando vayas a su templo, cuéntale todos tus problemas. ¡Dios es nuestro refugio!” (Salmo 62.5-8)

Estas últimas semanas hemos podido escuchar a cerca de muchas personas que salían de sus casas en busca de refugios debido a los huracanes que afectaron las islas del Caribe, México y Estados Unidos. Las personas salían buscando encontrar un lugar donde resguardarse del peligro, donde pudieran sentirse seguros. Y en nuestra vida muchas veces sentimos miedo, sentimos la necesidad de protección, de apoyo. Y Dios puso en mi corazón compartir esta enseñanza que en este tiempo he podido aplicar a mi vida.

  1. Debemos esperar los tiempos difíciles

Hace unos días atrás, hablaba con una mujer que sufre debido a la adicción de su esposo. La salud de él peligra, su matrimonio, sus hijos sufren las consecuencias de su adicción. Y mientras la escuchaba diciéndome con un profundo pesar, “no entiendo porque Dios lo permite”. Vino a mi mente el versículo de 1 Pedro 4.12-13 “Queridos hermanos en Cristo, no se sorprendan si tienen que afrontar problemas que pongan a prueba su confianza en Dios. Eso no es nada extraño. 13 Al contrario, alégrense de poder sufrir como Cristo sufrió, para que también se alegren cuando Cristo regrese y muestre su gloria y su poder.”(TLA)

Como hijos de Dios podemos estar seguros que las pruebas van a llegar y depende de nosotros el cómo las vamos a atravesar.

  1. Debemos esforzarnos frente a las dificultades.

Recuerdo que siendo pequeña, en el lugar donde vivía, había días de mucho viento y más en donde yo vivía. Y cuando tenía que salir, tenía que luchar contra el viento para poder avanzar. Realmente empujaba hacia adelante para poner un pie frente al otro. Así es a veces la vida cristiana, debemos esforzarnos, ser valientes. Tal como nos dice Josue 1.9 “Yo te pido que seas fuerte y valiente, que no te desanimes ni tengas miedo, porque yo soy tu Dios, y te ayudaré por dondequiera que vayas.” Aquí Dios le pide, otra versión dice “mira que te mando”, que te esfuerces y seas valiente. Debemos hacer el esfuerzo, debemos luchar contra nuestro ánimo, contra nuestros temores.

  1. Debemos recordar que Dios estará con nosotros en medio de las dificultades

Pero lo más hermoso de este versículo es la segunda parte.

“Porque yo soy tu Dios”. Ese Dios que da fuerza al cansado (Isaías 40.29-31), el Dios que me fortalece (Filipenses 4.13). Y todavía más… “te ayudaré en donde sea que vayas”, Isaías 41.10 dice “Por tanto, no tengan miedo, pues yo soy su Dios y estoy con ustedes. Mi mano victoriosa les dará fuerza y ayuda; mi mano victoriosa siempre les dará su apoyo.”  Qué hermoso es saber que van a venir las pruebas, que deberé esforzarme, pero que Dios estará conmigo y me ayudará a enfrentarla.

La semana pasada Niqui estuvo muy enferma debido a un virus que le provocó temperatura de 40 grados, con vómitos y diarrea. Y nos encontrábamos acostadas las dos en la cama, ella ya muy débil, sin ganas de nada. Y le pregunté ¿sabes que hacia mamá cuando estaba con mucho dolor y se sentía muy mal, y no tenía más fuerzas?, a lo que ella contestó: orabas. A sus 6 añitos mi hija ya sabe que tiene que hacer frente a los problemas, refugiarse en Dios. Esa mañana no solo oramos, leímos mis pasajes favoritos. Salmo 23, 40, entre otros. Las pruebas, al igual que las catástrofes naturales no se pueden evitar, pero sí podemos prepararnos para enfrentarlas. Podemos prepararnos con la Palabra de Dios, podemos empezar hoy a trabajar para formar el hábito de la oración. Podemos recurrir a nuestro refugio, que siempre está disponible, y que es el lugar más seguro.

Una advertencia, Oswald Chambers escribió lo siguiente:

“La crisis no construye algo dentro de nosotros, sino que revela de qué estamos hechos. A menos que te hayas ejercitado en el campo de entrenamiento de Dios no podrás estar listo para la batalla… las crisis siempre revelan el verdadero carácter de la persona… si tu adoración es correcta en tu relación privada con Dios, entonces él te liberará y estarás preparado.”

Oración: Gracias Señor porque ¡hoy es un buen día para buscar refugio en la presencia de Dios! Amén

Alabanza: Salvador Tan Admirable, Hugo/Addi Yin – https://www.youtube.com/watch?v=a7DIIZy3ZTs

Cortesía de Gabriela Luisi © 2017 – Visita su blog en: https://gabrielaluisi.wordpress.com