Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué?  ¿Recibiremos de Elohim el bien,  y el mal no lo recibiremos?  En todo esto no pecó Job con sus labios. (Job 2:10)

Gracias a la Biblia nosotras conocemos la historia completa de Job. Ella nos ha revelado todo cuanto ocurrió en la tierra y todo lo que se planeó en el cielo. Sabemos como Dios permitió que satanás atacara a los hijos de Job, a sus propiedades y a su propia salud.

La mujer de este gran hombre, conocía el carácter íntegro de su marido, conocía su devoción a Dios y entendía que no era merecedor de tal sufrimiento. En su limitado conocimiento ella pensaba que todas sus calamidades procedían de un injusto Dios, por lo que sumida en el dolor le dice abruptamente a su marido: “Maldice a Dios y muérete” (Job 2:9).

No conocemos mas detalles de esta mujer, pero conociendo el carácter de Job, y dado que él ofrecía sacrificios por los pecados de sus hijos y no los de su esposa, entendemos que debió ser una buena mujer que en momentos de prueba no actuó con sabiduría.

Job reprendió a su esposa por haber pecado contra Dios y haber actuado como una mujer necia. No se dice mas sobre ella, lo que sí sabemos es que al final fue también doblemente bendecida junto a su marido.

Gracias al consejo de Job, esta mujer supo esperar calladamente en Dios. ¡Qué bendición es tener a nuestro lado alguien que nos pueda influenciar para bien, que nos pueda hacer recapacitar y volver al buen camino! Proverbios 13:20 dice: “El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado.”

Las personas con las que compartimos nuestros días son las que nos van a seducir a hacer lo bueno o lo malo, son las que nos darán buenos o malos consejos cuando estemos en necesidad.

Si aun no te has casado, te animo a que le pidas a Dios que escoja para ti un marido justo y temeroso de Él; que sea tu bastón cuando fueres a caer y quien te ayude a seguir por el camino correcto.  Aprendamos además a escoger buenas amistades; si andamos con amistades sabias, sabias también seremos, más si escogemos amistades necias, seremos quebrantadas por nuestro mal proceder.

Oración: Soberano Dios, gracias por las personas sabias que has puesto en mi vida. Que pueda yo ser también un recipiente de sabiduría para influenciar de manera correcta a todos los que me rodean. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Al Final, LGoodman – http://www.youtube.com/watch?v=TKJ8GD8KefU

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