Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! (Filipenses 4:4)     

Uno de los animales que más le toca reconstruir su casa, su nido es el pajarito. ¿Sabías?

Este se esmera y toma todo el tiempo de seleccionar y juntar las mejores ramas y hojas para hacer su nido. Sin embargo, viene el viento y se lo lleva, alguien corta el árbol, el terremoto lo sacude y bota, o los depredadores lo arruinan.

Y lo peor es que esto le pasa en numerosas ocasiones. Pero el pajarito luego de un breve silencio, vuelve a cantar, y cantando vuelve a construir su nido.

La Palabra de Dios nos dice enfáticamente en Filipenses 4:4  “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” El libro de los Salmos o Salterio nos enseña también , que el pueblo de Israel cantaba a Dios en todo tiempo: de luchas y guerra, dolor, alegría, destierro, etc.

Amada, aun en los momentos más dolorosos, no dejes de alabar y adorar a Dios. “Lleguemos ante su presencia con alabanza; Aclamémosle con cánticos” (Salmos 95:2). Recuerda que: “El habita entre las alabanzas” (Salmos 22:3).

Oración: Señor, abre mis labios, y publicará mi boca Tu alabanza. Sea llena mi boca de Tu alabanza, de tu gloria todo el día. Te alabaré para engrandecer Tu nombre, como medio para demostrar mi confianza en Tu soberanía, para consolarme, animarme y mostrar a los demás que en las buenas y las malas, Tú sigues siendo mi Dios. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Es Tiempo de Alabar a Dios, Maranatha – http://www.youtube.com/watch?v=3jrBvTw_sfA

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