“Él le dijo: –Como suele hablar cualquier mujer insensata, así has hablado. ¿Pues qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios” (Job 2:10)

Bajo circunstancias muy adversas, la mujer de Job, abrió sus labios para hablar como si fuera una mujer necia e irrazonable. La situación que la atormentaba hizo que le diera rienda suelta a su mal genio,  a sus impulsos y palabras. No tuvo autodominio ante tal situación.

Cuán difícil se nos hace hacer lo correcto cuando nuestro mundo se altera.  Cuán difícil es demostrar un comportamiento sano delante de los demás cuando nos vemos atacadas. Cuán difícil es encauzar nuestras acciones, pensamientos, y palabras de modo tal que siempre estén acorde con los deseos de Dios.

Cuantos problemas traen a nuestra vida la falta de autodominio. Vivir constantemente en situaciones de impulsividad, es un claro indicador de que estamos mal y de que necesitamos hacer un cambio drástico en nuestra vida.

Proverbios 25:28  dice que “Como ciudad derribada y sin muro. Es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda”. La Biblia declara que una persona sin dominio propio es igual a una ciudad cuyas murallas han sido derribadas y por lo tanto está a merced de sus enemigos.

Tener dominio propio significa que somos capaces de controlarnos a nosotras mismas.  Significa que sometemos al Señor nuestra mente, nuestras acciones, nuestras emociones, nuestro cuerpo y nuestras relaciones con los demás, para que con nuestro proceder  glorifiquemos su nombre y andemos como es digno de los Santos. 

Oración: Amado Dios, Te pedimos perdón por nuestro mal proceder, permite Padre que en este nuevo año, nuestra vida entera te refleje solo a Tí. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Es Por Tu Gracia, JAR – http://www.youtube.com/watch?v=VqwO7bTt32Q