Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud  (Gálatas 5:1).

Las generaciones de Israelitas que nacieron en Egipto estuvieron atadas por la esclavitud por más de 370 años. Lamentablemente ellos no conocían otra forma de vida. La esclavitud era lo normal. Librarse de esta forma de vida sería difícil para ellos aun fuera de Egipto, en tierras de libertad. Sus cuerpos eran libres pero sus mentes seguían atadas.

Hoy también existen muchas personas, que a pesar de haber sido llamadas a la libertad en Cristo, siguen atadas en su mente. Pero ahora Cristo nos ha hecho verdaderamente libres y el paso que sigue para abandonar de una vez por todas las ataduras del pasado es: renovaos en el espíritu de vuestra mente (Efe 4:23).

Tenemos que: “en cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos” (Efe 4: 22) y esto solo se logracaminando día a día con Jesucristo. Puesto que Dios nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo (Col 1:13), nos toca ahora a nosotras con la ayuda del Espíritu Santo:

  • Poner distancia entre nosotras y nuestro pasado; sea esto una relación, amistades, pasatiempos, literatura, hábitos, programas, costumbres, etc.

Todas esas cosas o personas con las cuales Satanás te mantiene entretenida para minimizar cualquier intención de tu parte de desligarte del pasado que te arrastra. Y,

  • Echar mano de toda la armadura de Dios. “Fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Efe 6:10-11).

No sea que siendo hijas del Rey sigamos dando vueltas en el desierto o viviendo en tierra extranjera comiendo algarrobas.

Oración: Bendito Dios, ayúdame a romper las cadenas que me atan. Entiendo que necesito romper con mi pasado y me propongo seguir las instrucciones de Tu Palabra para renovar mi mente y fortalecer mi espíritu contra las asechanzas del diablo. La ruptura es dura pero necesaria para mi liberación. Cuando sienta desfallecer invocaré el nombre que tiene poder y junto a Cristo entonaré el himno de victoria. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: El Himno de Victoria, DBerríos – http://www.youtube.com/watch?v=nbUM6AiiyZA

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