¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios de lejos?  ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos donde yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra (Jeremías 23:23-24).

No hay lugares que nos puedan acercar más a Dios que otros, sin embargo, la Biblia relata sitos donde su presencia se manifestó de una manera más especial, como en el Huerto del Edén, en el Tabernáculo, en el Templo, en el Monte Sinaí, en el Monte de la Transfiguración, etc.

¿Si Dios es el Dios que lo llena TODO, qué tenían de especial esos lugares? Más que el lugar físico, la presencia de Dios se manifestaba de una manera más especial por la relación, intimidad y  comunión íntima que tenían sus ocupantes con El.

Cuando le dijimos al Señor que Él era el Rey y Dios de nuestras vidas, nos convertimos en su Templo, en su habitación, en su morada; sin embargo podemos tener a Dios cerca, mas no tener comunión con él y por lo tanto su manifestación en y a través de nosotras es casi nula. Dios no se va de nuestras vidas, pero no se manifiesta.

Queremos un Dios grande… Tengamos comunión con él y llenémonos de Su Palabra.

Queremos un Dios Omnipotente… Anhelemos cada día y cada momento Su presencia.

Queremos un Dios consolador y protector… Mantengámonos en sus tiernos brazos.

Queremos un Dios Proveedor… Busquémosle en Oración.

Nuestro Dios será tan grande o tan chico dependiendo de cuán lejos o cuan cerca estemos nosotras de Él. Cuando estamos cerca de Dios, de manera espontánea desearemos obedecerle y agradarle con nuestra vida y seremos testigos del Dios TAN grande en el cual creímos.

Oración: Oh Señor, permite que a partir de este instante estemos más conscientes de Tu presencia. Que nuestra vida experimente una plena intimidad Contigo de manera tal que nos haga estar más convencidas de lo grande que Tú Eres. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Cerca de Jesús, JAR – http://www.youtube.com/watch?v=DELBDq7DCBA

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