Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada;… (Génesis 22:12ª).

En la historia de Abraham e Isaac, Abraham sin ninguna resistencia de su propia parte, ni de su hijo, obedeció a Dios, poniendo en marcha de inmediato su mandato.

Las palabras de Dios a Abraham fueron: “Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré (Génesis 22:2). ¿Te imaginas? ¿Qué hubieras hecho tú frente a un mandato así?

La historia nos dice que: “Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo (Génesis 22:3). ¡Qué diligencia y obediencia!

Entonces, al salir hacia Moriah: “dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros” (Génesis 22:5). ¡Que seguridad y convicción!

Abraham obedeció, ató a su hijo en el altar, levantó su mano, y estuvo dispuesto a traspasar su corazón, hasta… que ¡Dios lo detuvo! (Génesis 22:9-12).

Amadas, Dios honra a los que les honran (1Samuel 2:30).

Que bella historia de fe y obediencia. ¿Pero sabes que? Ahí no quedó la historia; ese fue solo un intermedio. Dos mil años después Dios completó la historia; proveyó el verdadero Cordero: Jesucristo… y ahí… Su mano no se detuvo.

Alabemos a Dios quien completó la historia proveyendo el Cordero que quita el pecado del mundo (1 Juan 2:2), y así como en el caso de Isaac, lo ofreció en nuestro lugar (Génesis 22:13).

Oración: Amante Salvador, gracias por estos ejemplos que fortalecen nuestra fe y nos muestran Tu gran amor. Sé que hacer Tu voluntad en ocasiones será un gran reto, pero que yo también pueda ser ejemplo de diligencia, fe y obediencia para otras. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: En La Cruz, GEspinoza – http://www.youtube.com/watch?v=l0WRHdy2mWY

Compartir
Artículo anteriorRecordando…
Artículo siguienteEn Su Justa Medida