“… he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación”. (Filipenses 4:11)

Las cosas más preciosas de la vida dan lucha.

Las cosas más preciosas de la vida se deben cultivar. Contrariamente, las malas vienen como parte del paquete. Notemos por ejemplo que un terreno por bueno que sea, viene con hierba mala; tanto como la mala respuesta en la mayoría de los casos viene natural a nuestro temperamento.

En Filipenses 4:11 Pablo dijo: “he aprendido…” Pablo aprendió a contentarse cualquiera que fuera su situación. Ya que el mal temperamento nos viene tan natural, estar gozosas y responder graciosamente requiere trabajo y aprendizaje.

Dediquémonos entonces a cultivar los frutos del Espíritu que son: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. Disciplinémonos a “aprender” a responder y reaccionar de modo natural con los frutos del Espíritu.

Como Maestras del Bien, tenemos una lista larga e interesante de flores que cultivar en el jardín de nuestro temperamento. Empecemos hoy.

Oración: Padre, que Tu Santo Espíritu tome control de mis miembros de modo que Sus frutos adornen mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

Alabanza Sugerida: Antes De Tí,MGandara – http://www.youtube.com/watch?v=PO2nGOGIbwk